MIAMI, Estados Unidos ― Fidel Antonio Castro Smirnov, nieto del exgobernante cubano Fidel Castro, recibió en Moscú el Premio Mundial de Reconocimiento Público “Al Servicio de la Humanidad” apenas 10 días después de ser nombrado subsecretario general para América Latina de la misma organización encargada de seleccionar y aprobar a los galardonados.
La distinción fue entregada el 19 de septiembre durante la clausura de la Segunda Asamblea Pública Mundial “Nuevo Mundo: valores que unen”, celebrada durante dos días en el Centro Mundial del Comercio de Moscú. La agencia estatal cubana Prensa Latina informó que Castro Smirnov figuró entre siete premiados, junto al expresidente de Yemen del Sur Ali Nasser Mohammed, el ruso Vladimir Yakunin, el kirguís Tokon Mamytov, la sudafricana Lindiwe Nonceba Sisulu, la griega Lisa Sotilis y el brasileño Marcos César Pontes.
El premio pertenece a la propia Asamblea de los Pueblos del Mundo —World Peoples Assembly, por su nombre en inglés—, organización que el 9 de septiembre había designado a Castro Smirnov como subsecretario general y primer subsecretario general para América Latina. El nombramiento fue anunciado por la propia entidad al día siguiente.
De acuerdo con las reglas publicadas por la Asamblea, su Comité Organizador Internacional revisa las propuestas y confecciona la lista de candidatos; posteriormente, el Consejo General de la propia organización selecciona a los ganadores y el secretario general aprueba la lista definitiva.
No hay evidencia pública consultada por CubaNet de que Castro Smirnov haya intervenido en su propia selección. Sin embargo, el procedimiento significa que una organización reconoció con uno de sus principales galardones a una persona que ya formaba parte de su alta dirección, y lo hizo solo 10 días después de incorporarlo formalmente a esa estructura.
La propia Asamblea señala que el premio fue creado por ella y se entregó por primera vez el 21 de septiembre de 2025. La edición en la que fue reconocido Castro Smirnov es, por tanto, la segunda desde su creación. Sus objetivos declarados incluyen distinguir aportes excepcionales a la paz, la confianza entre los pueblos, la cooperación humanitaria y los “ideales de la humanidad”.
La denominación “mundial” tampoco significa que el reconocimiento proceda de Naciones Unidas, de un organismo multilateral integrado por Estados o de una academia científica internacional. La Asamblea de los Pueblos del Mundo se define oficialmente como una “unión internacional de organizaciones no gubernamentales”, con sede en Moscú. La entidad nació en 2017 como Asamblea de los Pueblos de Eurasia y adoptó su actual nombre y alcance global en mayo de 2025.
Su dirección mantiene, además, vínculos directos con estructuras públicas rusas. El secretario general, Andrey Belyaninov, es un exjefe del Servicio Federal de Aduanas de Rusia y actualmente integra la Comisión de la Federación Rusa para la UNESCO. Svetlana Smirnova, presidenta del Consejo General, forma parte del Consejo Presidencial para las Relaciones Interétnicas de Rusia, según las biografías que publica la propia organización.
El vínculo de Castro Smirnov con esa estructura tampoco comenzó este mes. En junio fue incluido entre los ganadores de la etapa latinoamericana del concurso “Líder de la Diplomacia Pública” organizado por la propia Asamblea, en la categoría de “Diplomacia Educativa”. Durante 2026 también participó en sus encuentros regionales en América Latina y África y en actividades relacionadas con el centenario del nacimiento de Fidel Castro.
La organización participó precisamente en La Habana en los actos por el centenario de Castro, incluido el foro internacional “Fidel: Legado y Futuro”. En agosto, una delegación vinculada a la Asamblea y a la Cámara Cívica de la Federación Rusa se reunió con Castro Smirnov, quien posteriormente recibió una invitación oficial para asistir al encuentro de septiembre en Moscú.
Castro Smirnov es físico nuclear, investigador en campos relacionados con la biofísica y la nanobiotecnología. Es hijo del primogénito de Fidel Castro Ruz, Fidel Castro Díaz-Balart, un físico nuclear formado en Moscú que se quitó la vida en febrero de 2018.
No se conoce qué descubrimiento, proyecto humanitario o aporte concreto de Castro Smirnov sirvió de fundamento para un reconocimiento definido oficialmente como recompensa a una contribución “excepcional” a la humanidad. La página pública del premio explica quién puede recibirlo y cómo se elige a los laureados, pero no ofrece una fundamentación individual de la candidatura del cubano.
Prensa Latina se limitó a señalar que el premio reconoce a personas cuyas actividades de largo plazo constituyen, según sus organizadores, un ejemplo de servicio a la sociedad y contribuyen a la paz, el entendimiento entre los pueblos y la dignidad humana.
En su intervención tras recibir el galardón, Castro Smirnov se refirió a las carencias materiales en Cuba, especialmente al estado del Sistema Eléctrico Nacional (SEN). En ese sentido, dijo que la electricidad no llegaba a la población debido a decisiones externas.
Sin embargo, la crisis eléctrica cubana responde a varios factores que distintas fuentes ponderan de manera diferente. Las autoridades de La Habana atribuyen buena parte de las dificultades a las restricciones de EE.UU. sobre el suministro de combustible, mientras reportes internacionales también han señalado el deterioro de la infraestructura eléctrica, los problemas acumulados de mantenimiento y la insuficiencia de combustible disponible.







