MIAMI, Estados Unidos ― Una petición ciudadana reclama a las autoridades de Hialeah que preserven la Biblioteca John F. Kennedy y sus servicios ante el proyecto de incorporar un museo de historia local al edificio, con una inversión prevista de $8 millones, según informó El Nuevo Herald.
La campaña, creada el 19 de septiembre en Change.org por el usuario Save JFKLibrary, acumulaba 339 firmas verificadas en la consulta realizada el 21 de septiembre. Sus promotores piden proteger las colecciones y el personal e incorporar a la comunidad a las decisiones sobre el inmueble.
El reclamo se centra en las consecuencias que tendría para la biblioteca compartir el edificio con el museo. Según la petición, los servicios bibliotecarios serían trasladados al entresuelo, un espacio menor, con una reducción de las colecciones y prestaciones que los firmantes rechazan. “Un museo puede ser una gran idea, pero no a costa de esta institución tan importante para nuestra comunidad”, sostiene el texto.
Los detalles de la distribución del edificio seguían sin definirse en un plano final, de acuerdo con el reportaje de Verónica Egui Brito publicado por el Herald el 18 de septiembre. La información describe una instalación compartida por museo y biblioteca, no la desaparición completa del servicio bibliotecario.
Ese trabajo también informó de la eliminación de 18 de los 35 puestos del sistema municipal de bibliotecas, con efecto a partir del 1 de octubre. Se trata de plazas a tiempo parcial en el conjunto de la red. El jefe de personal del alcalde Bryan Calvo, Jose Torres, confirmó al diario los recortes y los vinculó al inicio del nuevo ciclo presupuestario.
Abierta en 1965, la biblioteca también conserva patrimonio histórico de la ciudad. El plan bibliotecario aprobado en noviembre de 2024 documenta la creación de una sala de historia local durante las mejoras de 2023 y 2024 para albergar el archivo histórico de Hialeah y facilitar su consulta.
Entre las prestaciones que el municipio detalla figuran el préstamo de computadoras portátiles, programas para distintas edades y referencia virtual. La JFK ofrece además impresión móvil y funciona como centro de recepción de solicitudes de pasaporte de EE.UU., servicios que forman parte del papel comunitario que la campaña busca preservar.










