MIAMI, Estados Unidos. – La minera canadiense Sherritt International Corporation anunció en un comunicado la reducción de sus operaciones en Moa, Holguín, por la escasez de combustible en la Isla. Además, la compañía aseguró que prevé pausar su planta de procesamiento “en la próxima semana”, periodo que aprovechará para realizar mantenimiento planificado.
En su actualización operativa, la empresa aseguró haber recibido una notificación de que “las entregas de combustible previstas para Moa no se cumplirán y el calendario para reanudarlas se desconoce por el momento”.
Sherritt señaló que está “interactuando activamente con las contrapartes pertinentes” y evaluando “todas las opciones” para obtener insumos.
La empresa indicó que, por ahora, no hay un impacto inmediato en su refinería de Fort Saskatchewan, Canadá, que continúa produciendo níquel y cobalto para la venta, y que el inventario de alimentación disponible le permitiría operar “hasta aproximadamente mediados de abril”.
La compañía también indicó que las operaciones de Energas S.A. —su negocio energético en Cuba— continúan “según lo planificado” y “sin impacto”.
En el mismo comunicado, la compañía dijo que está evaluando opciones para sostener operaciones y prolongar la producción en Moa y en Alberta, mientras aplica medidas para preservar y maximizar liquidez, entre ellas la gestión de gastos y la exploración de posibles fuentes de financiamiento temporal; y añadió que espera actualizar su guía para 2026 cuando tenga mayor certeza sobre la cadena de suministro y los plazos para retomar plenamente las operaciones en Moa.
Hasta la caída de Nicolás Maduro, el régimen de la Isla cubría la mayor parte de sus necesidades energéticas con el suministro del país sudamericano y de México, uno de los principales aliados energéticos de La Habana. No obstante, el país azteca suspendió los envíos de combustible a la Isla tras el decreto presidencial lanzado por Donald Trump a principios de este mes para imponer aranceles adicionales a los productos de los países que suministren crudo al régimen cubano.
De este modo, la mayor de las Antillas ha entrado en una crisis energética sin precedentes.
Este lunes, trascendió que La Habana habría permitido a empresas privadas importar combustible en un intento por aliviar la grave crisis que enfrenta el país.
Fuentes consultadas por Martí Noticias aseguraron que ya se estarían realizando envíos de diésel en isotanques desde distintos países. “En cada isotanque pueden transportarse unos 24.000 litros y la entrega se realiza en el puerto del Mariel directamente a los consumidores”, indicó una de ellas.
Los isotanques son contenedores cilíndricos de acero inoxidable montados dentro de una estructura rectangular con dimensiones estándar, lo que permite su traslado en barcos, camiones o trenes bajo la misma logística de un contenedor convencional. Especialistas citados en el reporte señalaron que este formato posibilita envíos fraccionados y más discretos que los cargamentos tradicionales en grandes buques tanqueros.
La pasada semana trascendió que Estados Unidos estaría considerando enviar pequeñas cantidades de combustible a Cuba —gas para cocinar y diésel para mantener en funcionamiento la infraestructura hidráulica— con el objetivo de evitar una crisis humanitaria.
La revista británica The Economist también señaló que la Casa Blanca no parece dispuesta a llegar tan lejos y que, en cambio, espera que la escasez de combustible obligue al Gobierno cubano a sentarse a negociar. Hasta ahora, funcionarios cubanos han rechazado la idea de que existan avances sustantivos y han indicado que las conversaciones han sido preliminares. También han reiterado que, aunque están abiertos al diálogo, no modificarán su sistema comunista de partido único.








