LIMA, Perú – El Banco Metropolitano en Cuba informó este viernes a través de Facebook sobre la habilitación de venta de divisas a actores no estatales, dígase las cooperativas no agropecuarias y micro, pequeñas y medianas empresas (MIPYMES) existentes dentro del país.
Según el comunicado, ya se encuentran habilitados los canales bancarios para recibir las solicitudes de compra, una medida que forma parte de la implementación de las transformaciones del mercado cambiario oficial anunciadas desde diciembre pasado por el régimen cubano.
Estas operaciones se llevarán a cabo bajo las condiciones y procedimientos establecidos por el Banco Central de Cuba (BCC) y cuentan con algunas condiciones.
Al respecto, la entidad bancaria limitó la compra de divisas a una vez al mes, por un monto máximo calculado a partir de la regla siguiente: multiplicación del promedio de ingresos en la cuenta fiscal de los últimos tres meses por el 50%, y la división de ese resultado entre la tasa de cambio del segmento III vigente.
Así pues, la taza cambiaria impuesta por el BCC de manera “flotante” desde el último mes la que regirá la adquisición de divisas de los actores no estatales en la Isla.
“Las tasas de cambio aplicables serán las establecidas por el Banco Central de Cuba para el Segmento III, vigente en el día en que se ejecute la operación, incorporando los márgenes comerciales autorizados, en correspondencia con lo dispuesto en el Reglamento del Mercado Cambiario”, señala la información oficial.
Además, todas las operaciones de venta de divisas “se ejecutarán de forma bancarizada”. De acuerdo con el comunicado, los pesos cubanos se pagarían desde la cuenta fiscal y los montos adquiridos serían acreditados en la cuenta en divisas del actor económico.
Para tramitar las solicitudes los interesados deberán dirigirse al servicio Metropolitano en Línea (Banca Remota), accediendo a la página www.banmet.enzona.net.
Aunque el Gobierno sostiene que la tasa flotante busca acercar los valores oficiales a las condiciones del mercado, no se han divulgado mecanismos transparentes que garanticen una formación real del precio basada en oferta y demanda, ni existe evidencia de que cuente con respaldo suficiente de divisas. En la práctica, el mercado informal continúa marcando la referencia principal para empresas y ciudadanos, profundizando la brecha entre el discurso oficial y la realidad económica.
En este contexto, la apertura de un canal bancario para el sector privado es vista por analistas como un reconocimiento tácito del peso del mercado paralelo, pero también como una medida limitada, cuya efectividad dependerá de la disponibilidad real de divisas en el sistema bancario estatal y no solo de cambios regulatorios.








