LIMA, Perú — Autoridades sanitarias de Matanzas emitieron una alerta sanitaria por la detección de casos y focos de hepatitis en varios territorios, en medio de preocupaciones por las condiciones del sistema de agua y saneamiento de la provincia.
De acuerdo con información difundida por el canal estatal TV Yumurí, se han identificado “casos aislados” en la mayoría de los municipios, mientras que los brotes se concentran en localidades específicas como Pálpite, Cidra y zonas urbanas de Matanzas y Cárdenas.
El director del Centro Provincial de Higiene, Epidemiología y Microbiología, Andrés Lamas Acevedo, señaló que uno de los puntos con mayor incidencia es el reparto Versalles, donde se han reportado 18 casos en varias áreas delimitadas. Al respecto, el especialista aseguró que la situación está bajo control y que no se trataría de un evento de gran magnitud.
“La hepatitis se transmite por vía fecal-oral, principalmente a través del consumo de agua o alimentos contaminados. El período de contagio abarca desde siete días antes de la aparición de los síntomas hasta quince días después de iniciados”, subraya el medio oficial.
Según las autoridades, algunos de los focos detectados no han registrado nuevos contagios en semanas recientes, lo que indicaría una tendencia a su contención. En contraste, desde el barrio La Marina, de Cárdenas, se reportan siete casos activos.
Por su parte, fuentes independientes advierten sobre la existencia de otros brotes no incluidos en los reportes oficiales. El activista Iván Hernández, residente en el municipio Colón, aseguró al medio independiente Diario de Cuba que en esa localidad se ha detectado un foco de hepatitis A asociado a problemas en el suministro de agua.
“Las tuberías son muy antiguas y no reciben mantenimiento. Las aguas residuales terminan filtrándose en las redes de agua potable, especialmente cuando están vacías”, explicó, al vincular la propagación de la enfermedad con deficiencias estructurales.
Hernández, secretario general de la Asociación Sindical Independiente de Cuba (ASIC), también señaló que las dificultades para acceder a agua segura se agravan por los largos apagones, que limitan el bombeo y el tratamiento doméstico del preciado líquido. “Se recomienda hervir el agua, pero muchas personas no pueden hacerlo por la falta de electricidad”, afirmó.
Ante la situación, las autoridades sanitarias han instado a la población a extremar las medidas de higiene, mientras persisten los problemas de infraestructura y suministro que incidido por años en la calidad del agua de Matanzas.









