MIAMI, Estados Unidos. – La cubana Maribel Batista Rodríguez, de 54 años, murió a manos de su expareja el pasado 14 de marzo en el barrio Moscú, de Manzanillo, en la provincia de Granma, confirmaron este miércoles el Observatorio de Género de la revista Alas Tensas (OGAT) y la plataforma YoSíTeCreoEnCuba (YSTCC).
Ambas ONG pidieron colaboración ciudadana para completar información del caso. “Pedimos ayuda de la ciudadanía para completar datos como los hijos que la sobreviven. Cada día es más difícil verificar y completar los casos por la desconexión y los apagones en Cuba”, publicaron.
De acuerdo con el subregistro de ambas organizaciones, desde inicios de año y hasta este 25 de marzo en la Isla se han confirmado 13 feminicidios, siete intentos de feminicidio y el asesinato de hombre por motivos de género.
Ambos observatorios indicaron que también investigaban 11 posibles feminicidios, cuatro intentos de feminicidio y el asesinato de otro hombre por motivos de género en 2025, así como cinco posibles feminicidios en 2026.
Desde 2019, el OGAT y YoSíTeCreo en Cuba han verificado al menos 300 crímenes machistas en la Isla, pese a operar en un contexto marcado por la criminalización del activismo feminista, el acceso limitado a fuentes institucionales y la ausencia de una tipificación específica del feminicidio en la legislación cubana.
Mientras las autoridades utilizan expresiones como “asesinato por razones de género” o “violencia de género extrema”, los colectivos independientes insisten en la necesidad de nombrar el problema como feminicidio y exigen la creación de protocolos públicos de registro y una ley integral contra la violencia de género.
El Estado cubano no publica de forma sistemática estadísticas con metodología detallada ni ofrece datos desagregados con enfoque interseccional accesibles a la ciudadanía. Esta opacidad institucional sigue siendo un obstáculo para dimensionar la verdadera magnitud del fenómeno.
El OGAT y YoSíTeCreo en Cuba mantienen líneas de acompañamiento y un mecanismo de reporte y verificación de feminicidios y tentativas, sustentado en denuncias ciudadanas, cobertura de medios y trabajo en territorio. Su metodología —basada en verificación comunitaria y documentación pública— está disponible en sus canales institucionales.








