MIAMI, Estados Unidos ― Un cargamento de ayuda humanitaria del Gobierno de EE.UU. llegó a Cuba en la mañana de este 6 de octubre para apoyar a familias vulnerables de la diócesis de Ciego de Ávila. El envío contiene 700 módulos de alimentos y otros 700 de higiene personal y del hogar, según informó Cáritas Cuba.
La carga arribó al Aeropuerto Internacional “Abel Santamaría” de Santa Clara. En la recepción participaron el padre Dariusz Chalupczynski y Roberto Armas Carbonell, director diocesano de Cáritas.
Los productos comenzarán a distribuirse a través de la parroquia de Gaspar. Los voluntarios entregarán la ayuda directamente a las familias seleccionadas. Tendrán prioridad los mayores de 60 años, las personas con discapacidad o encamadas, las embarazadas, las mujeres en período de lactancia y los niños menores de cinco años.
El donativo se integra en un programa de 60 millones de dólares gestionado por Catholic Relief Services (CRS), en colaboración con Cáritas Cuba, dentro del compromiso estadounidense de asistencia por 100 millones de dólares.
La organización católica estadounidense anunció el 21 de julio que recibió esa asignación para proporcionar alimentos y suministros de higiene a cerca de 200.000 hogares, equivalentes a más de 500.000 personas. También previó entregar artículos esenciales para el hogar, incluidos colchones y mantas, a otras 7.000 personas.
La inseguridad alimentaria, la escasez prolongada de combustible y las dificultades para acceder a servicios básicos figuran entre las necesidades descritas por CRS al presentar el programa. La entidad señaló que la nueva asistencia ampliaba su trabajo con Cáritas Cuba, que ya atendía a damnificados del huracán Melissa en cuatro diócesis orientales.
El presupuesto incluye los productos y los gastos necesarios para hacerlos llegar a los hogares, según María Rosa Rodríguez Aguilar, directora de Cáritas Camagüey. La selección se realiza mediante visitas a familias con dificultades de alimentación y acceso al agua.
Las entregas son gratuitas y se organizan por etapas, conforme llegan los suministros. Rodríguez Aguilar precisó que las cajas se abren delante de los beneficiarios para comprobar su contenido. El programa descrito por la directora contempla alimentos, artículos de aseo y recipientes para almacenar agua; no incluye medicinas ni entregas de dinero.
La operación ha registrado otros envíos en los últimos meses. El primer cargamento del nuevo paquete llegó el 21 de julio al Aeropuerto Internacional “José Martí” de La Habana, con alimentos y productos de higiene destinados a 700 familias de esa arquidiócesis.
El 17 de septiembre, otro vuelo transportó 700 módulos de alimentos y una cantidad igual de higiene para la diócesis de Cienfuegos. La carga también se recibió en Santa Clara y se destinó a la parroquia de Lajas y sus comunidades.
El 1 de octubre, Cáritas Camagüey recibió 700 módulos en el aeropuerto Ignacio Agramonte: 300 para familias de Lugareño y 400 para hogares de Nuevitas. Una publicación del tres de octubre documentó el reparto de los 300 kits en Lugareño.
El Departamento de Estado reiteró el 13 de mayo la oferta de 100 millones de dólares y planteó distribuir la asistencia en coordinación con la Iglesia católica y otras organizaciones humanitarias independientes. En julio, al anunciar el primer vuelo, vinculó el programa con la colaboración anterior con CRS y Cáritas Cuba para entregar nueve millones de dólares tras Melissa. Washington sostuvo que la entrega mediante representantes parroquiales buscaba evitar el desvío de los suministros por el régimen.
La ayuda tiene un alcance limitado frente a las necesidades de la población. “Somos plenamente conscientes de que no podemos llegar a todos”, reconoció Cáritas Cuba al explicar el programa en julio. La entidad señaló que sus recursos se concentran en quienes afrontan una mayor vulnerabilidad.










