LIMA, Perú — Un grupo de activistas cubanos realizó este lunes una protesta silenciosa frente a la sede del partido Podemos en España para denunciar lo que calificaron como “selectividad en la solidaridad” por parte de dirigentes de esa formación política tras su reciente viaje a Cuba.
Durante la manifestación, los participantes leyeron en voz alta sentencias judiciales impuestas a presos políticos cubanos, en particular a manifestantes de las masivas protestas del 11 de julio de 2021. Los organizadores señalaron que muchos de esos procesos tuvieron un carácter “punitivo y ejemplarizante”.
La protesta se desarrolló de manera pacífica y simbólica. Los asistentes portaron velas como representación de la libertad, guardaron silencio como expresión de fe y utilizaron la bandera cubana como signo de identidad.
Entre los activistas presentes se encontraban Leonardo Fernández Otaño, Elaine Roca, Diana Mendiluza, Wendy Ramos, Aries Cañellas y Lázaro Mireles.
Los manifestantes expresaron su desacuerdo con lo que consideran una “falta de empatía” hacia la situación de los presos políticos y la democracia en Cuba por parte de sectores políticos europeos que mantienen una postura crítica frente a otros contextos internacionales, pero no respecto a la Isla.
La protesta trasciende a solo días del viaje de varios representantes de Podemos, entre ellos el español Pablo Iglesias, como parte del denominado “Convoy Nuestra América”, una iniciativa de la izquierda internacional para apoyar al régimen cubano y señalar el embargo de Estados Unidos.


El infame convoy “solidario”
Mientras el pueblo cubano —dentro y fuera de la Isla— grita con una sola voz “¡Cuba libre!” y se prepara para el cambio definitivo que ponga fin a 67 años de crimen organizado disfrazado de “revolución”, la izquierda internacional volvió a mostrar su espectáculo.
Del 18 al 21 de marzo de 2026 llegó a La Habana el llamado “Convoy Nuestra América”: más de 500 activistas de 33 países, toneladas de “ayuda humanitaria” y un circo mediático pagado con la miseria del pueblo cubano.
Así lo consideró la estratega y consultora Idabell Rosales en un artículo publicado por Cubanet, quien además cuenta con más de una década de experiencia en gestión de contratos federales para proyectos de derechos humanos y ayuda humanitaria en Cuba.
“Pero la verdad es otra, y el exilio cubano —desde Miami hasta Orlando, desde Madrid hasta Berlín— la grita sin miedo: esto no es solidaridad. Es complicidad pura y dura con los criminales que han hundido a Cuba en la peor miseria de su historia”, resaltó Rosales.
La iniciativa, impulsada por la Internacional Progresista, no solo agrupa a políticos, sindicalistas y activistas, sino que combina perfiles institucionales, mediáticos y de militancia ideológica, lo que configura una operación con dimensión humanitaria y, a la vez, claramente política.
Un primer cargamento de cinco toneladas de insumos médicos arribó a La Habana el 18 de marzo, como parte de un plan más amplio que incluye envíos por aire, mar y tierra, según reportó El País.
La misión, inicialmente concebida como una flotilla marítima, evolucionó hacia un convoy global coordinado que involucra rutas desde Europa, América Latina y Estados Unidos.
El grupo incluye a figuras políticas de alto perfil dentro de la izquierda internacional. Entre ellas, Jeremy Corbyn, exlíder del Partido Laborista británico; Pablo Iglesias, exvicepresidente del Gobierno de España y fundador de Podemos; y Clara López, exministra y figura histórica de la izquierda colombiana, según EFE.
A ellos se suma Gerardo Pisarello Prados, diputado español vinculado al espacio político de izquierdas en ese país, y David Adler, co-coordinador general de la Internacional Progresista y uno de los principales organizadores del convoy.
El propio diseño de la iniciativa, impulsada por una plataforma política transnacional como la Internacional Progresista, refuerza el carácter ideológico del grupo organizador.
El convoy no se limita a actores políticos tradicionales. También participan perfiles con fuerte presencia en el activismo contemporáneo y en plataformas digitales.
Entre ellos destaca Hasan Piker, streamer estadounidense con amplio alcance en redes; el líder sindical Chris Smalls, conocido por su papel en la organización laboral en Estados Unidos; y el grupo musical irlandés Kneecap, caracterizado por su activismo político, según el reporte de EFE.
La presencia de estos perfiles apunta a una estrategia que combina movilización política con visibilidad mediática y capacidad de amplificación en redes sociales.
“Esto no es nuevo. Es el mismo patrón de siempre: la izquierda mundial usa Cuba como parque temático ideológico. Vienen, se sacan fotos con Díaz-Canel, entregan ayuda que el régimen revende en tiendas en dólares (controladas por los militares de GAESA) y regresan a casa. Mientras, el cubano de a pie sigue sin luz, sin comida y sin libertad”, denunció Idabell Rosales.








