MIAMI, Estados Unidos. – El proyecto Represores cubanos, de la Fundación para los Derechos Humanos en Cuba, abrió expedientes a cuatro participantes en la represión contra los manifestantes de la protesta ocurrida en Morón, Ciego de Ávila, este 13 de marzo, de acuerdo con una nota de prensa de la propia organización.
Según el documento, dos de los señalados son funcionarios del Partido Comunista de Cuba (PCC); los otros serían informantes y colaboradores de la Seguridad del Estado. La nota identifica a los cuatro como Julio Heriberto Gómez Casanova, primer secretario del PCC en Ciego de Ávila; Alberto Hechemendía Manzanarez, primer secretario del PCC en Morón; Alejandro Cosme Quiñones, “propagandista y colaborador e informante del Departamento de la Seguridad del Estado (DSE)”; y Orestes Espinosa Cepero, señalado también como “colaborador e informante del DSE”.
La organización acusa a Gómez Casanova de haber participado en la organización de la represión desde su cargo. En ese contexto, sostiene que los manifestantes “fueron reprimidos con violencia extrema por tropas antidisturbios” y que “un adolescente fue herido de bala”. En la nota se menciona además que en redes sociales fueron identificados entre los detenidos Catherine Gutiérrez Sánchez, Kevin Samuel Echeverría —un menor de 15 años herido de bala en una pierna—, Bryan Pérez Muñoz, Vladimir Ortiz Ortiz y Yosuán Naranjo.
Sobre Gómez Casanova, el texto añade que, en una directa de Facebook realizada al día siguiente de la protesta, afirmó que los manifestantes “eran elementos contrarrevolucionarios que intentaron desestabilizar el territorio y fueron una vez más aplastados por la fuerza del pueblo”.
La Fundación también atribuye a Hechemendía Manzanarez un papel en la organización de la respuesta represiva desde su cargo en Morón. De acuerdo con la nota, al día siguiente de la protesta fue orador en un acto de “reafirmación revolucionaria” para asegurar que la ciudad estaba en calma.
En el caso de Cosme Quiñones, la organización afirma que varios residentes aseguran haberlo visto en la zona de la protesta mientras, al mismo tiempo, publicaba en sus redes sociales que en Morón todo estaba “en total tranquilidad”. La nota añade que en un video difundido en redes algunas personas dicen reconocerlo grabando con su teléfono a los manifestantes, presuntamente para su posterior identificación por la policía política. También señala que, al día siguiente de los hechos, publicó en Facebook un texto en el que calificó la protesta como “hechos vandálicos”.
Además, Represores cubanos acusa a Espinosa Cepero de haber herido de bala en una pierna al adolescente Kevin Samuel Echeverría mientras este participaba en la protesta. El proyecto sostiene que “varios testimonios en redes sociales lo incriminan como informante de la Seguridad del Estado” y aseguran que posee “un arma ilegal pero tolerada debido a sus vínculos con la policía política”.
La nota describe además que durante la protesta “el enojo, el hastío y la desesperación del pueblo cubano se transformaron en ira” y que los manifestantes irrumpieron en la sede local del Partido Comunista, de donde sacaron “muebles, documentos y propaganda” para arrojarlos a la calle y prenderles fuego.
A partir de esos hechos, Represores cubanos reiteró su llamado a quienes sean presionados por la policía política para ejecutar órdenes represivas a desistir de hacerlo, al recordarles que “la obediencia debida no es justificación en delitos contra los derechos humanos, ni la responsabilidad penal que tales represores contraen tiene fecha de expiración”. La Fundación aseguró además que continuará abriendo expedientes “a la mayor brevedad” contra quienes, a su juicio, incurran en esos abusos.
El comunicado también anuncia un refuerzo de la estrategia que denomina “Name and Shame” (Nombre y avergüence), definida como la distribución de volantes cerca de los lugares donde viven o trabajan los señalados, con sus fotos, nombres e historial represivo, para intentar que “la vergüenza ante sus vecinos y compañeros de trabajo les conmueva la conciencia para alinearse con su sufrido pueblo, en lugar de con sus atormentadores”.









