Super-8
Cuando era pequeño
vi llorar a mi padre por primera vez,
mi tío hacía películas caseras
y una tarde proyectamos
la del último viaje
que hicimos en familia.
La cara de mi abuelo
apareció junto a una balada de fondo,
entonces aprendí,
todas las canciones de amor
tienen por protagonista
a un muerto.
Love songs on the radio
Mi padre arregla una radio
sentado en el porche,
ajusta las frecuencias para que las emisoras
estén colocadas en los botones de siempre,
coloca adhesivos alrededor
para que el aparato resista otro invierno,
sabe que agosto en un pueblo del sur significa
que la canción del verano este año
como cada año es el canto triste
de las cigarras y los burros.
Mi padre me ve a lo lejos
sentado en la mesa de piedra
que mis abuelos colocaron junto a la piscina
cuando mi hermana y yo éramos pequeños,
algo cruje cuando vuelvo a casa,
me mira igual de triste que esos animales,
intenta decir algo pero no lo consigue,
quiere preguntarme por qué sigo empeñado
en escribir sobre nuestra familia
en lugar de buscar un trabajo de verdad
y una vida de provecho,
quiere preguntarme
por qué somos tan parecidos
y nos cuesta tanto reconocerlo,
por qué somos incapaces de mantener
una conversación sin terminar gritando,
por qué nunca recurro a él
cuando tengo un problema
y mi acto reflejo es marcar
el número de mi madre,
quiere preguntarme
pero no lo hace,
aprieta la radio en silencio
juntando a la fuerza
una pieza con otra:
intenta que las cosas
no se rompan del todo.
Algodón Eco
Los días de frío justo antes
de que mi hermana y yo
nos fuéramos de viaje,
mi madre lavaba alguna
de nuestras sudaderas viejas
aunque no las hubiéramos usado
y las colocaba sobre
el radiador del salón
para que se secaran rápido.
Decía que así al menos,
aunque nos marchásemos
la mañana siguiente
al recogerlas
podría abrazarlas
como si fuéramos nosotros.
Qué largo es morir
Qué largo es morir durante toda una vida,
largas las películas, los domingos por la tarde,
las horas extra, tu currículum.
Qué larga la jornada laboral y los estantes del Carrefour,
las retenciones en la A-92 a finales de agosto.
Qué larga la cola del INEM y las comidas familiares,
la cuesta de enero y las noches
desde que te fuiste.
Este poema, tan largo como la aguja
que clavarán en mi piel cuando despierte
en una clínica
y yo sea mi abuelo.
Todas las formas del olvido
Empiezo a creer que soy los objetos
que contienen a otros,
una cerilla dentro de la caja
que me regalaste por ejemplo
el fósforo que arde desde su punta,
las luces del vagón que parten
en dos la oscuridad de este túnel
de domingo tan domingo y tan agosto,
este túnel subterráneo como un arroyo
que cruza la carretera por debajo
y que atravieso de camino a casa
hacia delante con el corazón
atrás con la soledad del que espera
cartas y no cuerpos, cuerpo
como el tuyo que recuerdo ahora
y cada tarde mientras avanzo solo
en otra dirección, porque recordar
te digo, no lo olvides recordar
es correr en sentido contrario
a la marcha de un tren recordar
es nadar en sentido contrario
al cauce de un río
recordar es decir aquí
y pensar en allí,
decir amor mío
aunque ya signifique
corazón de otro.
* Estos poemas pertenecen a Un mal de familia (Hiperión, 2025).


