LIMA, Perú — El régimen cubano rechazó la solicitud de sustituir la prisión preventiva por arresto domiciliario al peleador de Artes Marciales Mixtas Javier Ernesto Martín Gutiérrez, conocido como “Spiderman”, quien permanece detenido en la sede de la Seguridad del Estado de Villa Marista, en La Habana.
La decisión fue apelada por la defensa del deportista, mientras su familia aguarda una nueva respuesta de los tribunales, informó este sábado su madre, Lourdes Gutiérrez, en declaraciones a Martí Noticias.
Según explicó la familiar, la Fiscalía cubana ya había rechazado en dos ocasiones anteriores las peticiones para modificar la medida cautelar impuesta al atleta de 34 años.
Martín Gutiérrez fue arrestado el pasado 24 de abril tras protagonizar durante nueve días una protesta pública desde el balcón de su vivienda en el municipio habanero de Marianao, donde denunció la crisis económica y social que atraviesa el país.
Durante sus transmisiones en redes sociales, el luchador criticó los apagones, el aumento de la violencia callejera y el consumo de drogas entre jóvenes cubanos.
Desde Villa Marista, el deportista envió este fin de semana una carta manuscrita a su familia en la que denuncia haber sido golpeado durante el operativo de arresto por agentes de la Seguridad del Estado.
“Me atraparon a traición. Ya inmovilizado me apretaron los testículos y golpearon, arremetieron propinándome golpes en la parte posterior de la cabeza, nuca, sentido etc.”, escribió Martín Gutiérrez.
El peleador aseguró además que fue trasladado inicialmente a la unidad policial de San Agustín y posteriormente a Villa Marista, donde dijo haber permanecido de pie durante 24 horas sin recibir atención médica adecuada.
En la carta también afirmó haber perdido alrededor de 25 libras de peso debido al mal estado de los alimentos suministrados en el centro de detención y otros maltratos como la falta de atención médica.
En los fragmentos finales del manuscrito, el atleta pidió a la Fiscalía aceptar el cambio de medida cautelar y aseguró estar dispuesto a abstenerse de realizar nuevas protestas públicas o denuncias sociales a cambio de cumplir arresto domiciliario.
“No me arrepiento de mis actos, estoy decepcionado de todo”, expresó.
Familiares del deportista denunciaron desde el día de la detención que Martín Gutiérrez fue golpeado por agentes del régimen y mostraba heridas visibles en la cabeza.
El arresto ocurrió cerca de su vivienda en Marianao, luego de varios días de protestas pacíficas en las que el atleta describió la situación de Cuba como “grave”.
Tres días antes de ser detenido, el propio Martín Gutiérrez declaró a Cubanet que esperaba represalias por sus manifestaciones.
“Me tendrán que matar para que me calle la boca”, afirmó entonces.
El mismo día del arresto, la plataforma oficialista Razones de Cuba negó que la detención respondiera a motivos políticos y aseguró que el deportista se encontraba bajo “evaluación clínica”.
Según la versión divulgada por el medio vinculado a la Seguridad del Estado, Martín Gutiérrez no estaba siendo encarcelado formalmente ni sometido a torturas, sino “atendido” tras varios días de comportamiento considerado “anormal”.
La familia del peleador rechazó esa versión y sostuvo que el atleta presenta lesiones recientes producto de la violencia empleada durante el arresto.










