LA HABANA, Cuba ― “Emocionalmente, está bien, tranquilo, confía en que pronto saldrá de esto”, declaró a CubaNet Lisandra Cuza, pareja del deportista Javier Ernesto Martín Gutiérrez, conocido como el “Spiderman de Cuba”, tras visitarlo este miércoles en Villa Marista, el cuartel general de la Seguridad del Estado cubana.
Durante el encuentro, al que también acudió la madre del joven, un instructor de la policía política se mantuvo presente, de modo que los familiares de Martín Gutiérrez “apenas” pudieron hablar del caso, confirmó Cuza.
El atleta de Artes Marciales Mixtas fue violentamente detenido el pasado viernes, 24 de abril, por varios efectivos de la Seguridad del Estado cerca de su vivienda, en el municipio de Marianao, La Habana. Horas más tarde, su familia denunció que se encontraba detenido en Villa Marista y que había sido golpeado.
Spiderman de Cuba llevaba una semana manifestándose pacíficamente por la situación en el país, que él cataloga como “grave”. En declaraciones a CubaNet tres días antes de su detención, aseguró que esperaba ser detenido, citado o, incluso, desaparecido.
El mismo día del arresto, la plataforma oficialista Razones de Cuba ―dedicada a la propaganda y la desinformación― negó que el arresto del joven respondiera a motivos represivos y sostuvo que el atleta se encontraba en Villa Marista bajo “evaluación clínica”.
Según la narrativa del medio, vinculado a la Seguridad del Estado, Martín Gutiérrez no estaría siendo sometido a torturas ni encarcelado de manera formal, sino que estaría siendo “atendido” por las autoridades tras varios días de comportamiento “anormal”.
El medio insistió en presentar la protesta pública protagonizada por el luchador desde el balcón de su vivienda en La Habana no como una manifestación de carácter político, sino como un episodio asociado a una posible afectación de salud mental.
En esta línea, Razones de Cuba aludió a supuestos “trastornos psiquiátricos no diagnosticados” y a una presunta necesidad de evaluación especializada, lo que activistas y medios independientes han interpretado como un intento de restar legitimidad a las denuncias ciudadanas sobre la crisis social y económica del país.
Sin embargo, la familia, que contradice la información oficial, asegura que el joven incluso presenta cicatrices recientes en la cabeza, presuntamente por la violencia empleada por los agentes del régimen contra el deportista.
“Tiene postillas en la cabeza de los golpes, ha sido interrogado varias veces y le han revisado el teléfono, pero él se ha defendido bien, ha sido coherente con sus ideas, con lo que cree, está muy seguro de sí mismo”, aseguró Cuza.
La joven añadió que Spiderman estaría siendo procesado por el supuesto delito de “incitación a delinquir”, motivo por el que la familia contrató un abogado defensor.
“Trata de mantenerse ocupado haciendo ejercicios, leyendo y conversando con sus compañeros de celda, a la espera de que decidan qué harán con él”, añadió la pareja del luchador.
Antes de retirarse de Villa Marista, asegura Cuza, el instructor del caso le advirtió a ella y a su suegra “que tuvieran cuidado” con la información que transmitían a los medios de prensa porque eso “podría perjudicar a Javier”.
En la entrevista con CubaNet, el deportista afirmó que sus protestas respondían al hartazgo por la grave situación de Cuba y la necesidad urgente de un cambio político y social. “Me tendrán que matar para que me calle la boca”, dijo, en un claro desafío al régimen.









