MIAMI, Estados Unidos ― Cinco jóvenes de entre 18 y 22 años fueron atendidos durante agosto en el Hospital Provincial Camilo Cienfuegos, en Sancti Spíritus, por cuadros de intoxicación asociados al consumo de Shaka. Una de las pacientes llegó en coma y necesitó ventilación mecánica durante 24 horas, informó el jueves la emisora estatal Radio Sancti Spíritus.
Yaneisi Valdés Gutiérrez, directora en funciones del centro hospitalario, explicó que los otros cuatro pacientes presentaron cefalea, vómitos, sudoración y taquicardia. El reporte no identificó a los afectados ni precisó las fechas de ingreso o su evolución posterior.
La directiva describió también el caso de un adolescente que mezcló cerveza con tres latas de Shaka y fue recibido con una intoxicación calificada de moderada a severa. El joven estaba agitado, eufórico e irritable, tuvo que ser restringido a la cama y rompió una puerta del hospital, aunque no agredió al personal sanitario, de acuerdo con la versión difundida por la emisora.
Aunque el producto suele ser presentado en Cuba como una bebida energizante, la variante Shaka Mixer Energy-Vodka combina vodka y energizante. El catálogo de la comercializadora y distribuidora española Venerable Capital la incluye entre sus bebidas alcohólicas y especifica que cada lata contiene 250 mililitros y alcanza una graduación de 18% de alcohol.
Valdés Gutiérrez recalcó que, debido a esa graduación, el producto debe recibir el mismo tratamiento que el resto de las bebidas alcohólicas. La presentación consumida por los pacientes contiene, según el reporte, cafeína, azúcar, taurina, saborizantes y alcohol.
Una intoxicación de este tipo puede comenzar con euforia y sensación de estímulo y evolucionar hacia irritabilidad, agitación, sudoración profusa, taquicardia, aumento de la presión arterial, dolor de cabeza, pérdida de memoria sobre lo ocurrido y cambios de conducta, explicó la responsable del hospital.
El reporte no indica cuántas latas consumió la joven que llegó en coma, si había mezclado Shaka con otras sustancias ni si los cinco episodios estuvieron relacionados con un mismo lote. Tampoco anuncia la retirada del producto o una investigación sobre su comercialización.
Antes de conocerse las hospitalizaciones, medios estatales y autoridades sanitarias provinciales habían difundido advertencias sobre la creciente popularidad de Shaka entre adolescentes cubanos. Radio Caribe señaló que la cafeína, el azúcar y otros estimulantes presentes en estas bebidas no son recomendables para menores, cuyos sistemas nervioso y cardiovascular todavía se encuentran en desarrollo.
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos advierten que la cafeína no reduce los efectos del alcohol sobre el organismo. Al producir una sensación de mayor energía o una percepción menor de la embriaguez, la combinación puede favorecer un consumo adicional de alcohol; también está relacionada con hipertensión, alteraciones del ritmo cardíaco y deshidratación.
La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos determinó en 2010 que la cafeína añadida a varias bebidas alcohólicas premezcladas constituía un aditivo inseguro. Los fabricantes estadounidenses retiraron posteriormente la cafeína y otros estimulantes de esos productos, según el recuento actualizado de los CDC.
El propio sitio de Venerable Capital advierte que “está terminantemente prohibida la venta de bebidas alcohólicas a personas menores de 18 años”. Valdés Gutiérrez cuestionó que esa restricción no siempre sea observada en Cuba: “Que en ciertos puntos de venta no lo tengan presente, ya es un poco negligente por parte del vendedor”.










