LIMA, Perú — Una madre residente en el barrio habanero de Lawton fue detenida este viernes por las autoridades castristas después de denunciar durante semanas la falta de agua en su vivienda y las amenazas que recibió tras reclamar por el servicio.
Sady R. Companioni fue trasladada a la unidad policial de Aguilera por varios agentes, entre ellos miembros de Búsqueda y Captura, sin que, de acuerdo con su familia y personas cercanas, hubiera recibido previamente una citación.
La activista Tania Testé confirmó el arresto a Martí Noticias y explicó que los agentes llegaron directamente a la vivienda. “Se presentaron sin situación previa ni nada. La gente de Búsqueda y Captura, un mayor y un primer teniente, la montaron en carro y se la llevaron”, relató.
La información proporcionada posteriormente por la familia indicó que Companioni permanecía en un calabozo de la estación policial de Aguilera.
Poco antes de ser trasladada, la mujer alcanzó a informar sobre el operativo mediante una publicación en Facebook. “Se acaban de presentar en mi casa para llevarme detenida para la unidad de policía de Aguilera”, escribió.
Companioni añadió que sus padres y su hija de seis años se encontraban en la vivienda cuando llegaron los agentes. Según su relato, la niña “se puso muy nerviosa y comenzó a llorar”.
La detención ocurrió apenas un día después de que Companioni publicara un extenso mensaje en el que denunció nuevamente las dificultades para conseguir agua y las presuntas represalias de una funcionaria del régimen.
“TENGO MIEDO!! Y no me avergüenza para nada decirlo, porque mi miedo es real”, escribió la madre.
Según su denuncia, una pipa llegó a su cuadra para distribuir agua, pero su vivienda quedó fuera del reparto. Companioni aseguró que el camión estuvo acompañado por una funcionaria a la que identificó como la misma persona que anteriormente la había amenazado y le había negado el acceso al agua.
“La pipa vino acompañada de la ‘delgada’, la misma que me amenazó y me negó el agua la otra vez”, afirmó.
La mujer también aseguró que la funcionaria comenzó a grabarla con su teléfono cuando salió de su casa y expresó temor por las posibles consecuencias de sus publicaciones.
“Estoy haciendo responsable de todo lo que pueda pasarme en adelante a esta tipeja, porque TENGO MIEDO, mi hija depende de mí, mi familia depende de mí”, escribió.
Pese al temor que manifestó, Companioni concluyó su denuncia con una declaración de desafío: “Que tenga miedo no hace que cruce mis brazos y me quede callada!!!! ABAJO LA DICTADURA!”.
El caso ocurre en medio de una prolongada crisis de abastecimiento de agua en la capital cubana. Reportes recientes sitúan en más de medio millón el número de habaneros afectados por problemas de suministro, asociados a averías, deterioro de las redes y dificultades para mantener en funcionamiento los sistemas de bombeo.
La situación se ha agravado además por la crisis energética. Una parte importante de los sistemas de abastecimiento depende de la electricidad para operar las estaciones de bombeo, por lo que los apagones tienen un impacto directo sobre la llegada de agua a los hogares.










