LIMA, Perú — Un hombre incendió durante la madrugada una bomba de combustible en una estación de servicio de Miami-Dade después de colocar sobre el surtidor una bolsa y un cartel con el mensaje “Cuban Lives Matter End Embargo (Las vidas cubanas importan – Fin al embargo)”.
El hecho ocurrió alrededor de las 2:10 a.m. del 13 de agosto en una estación Chevron situada en SW 40th Street (Bird Road) y 87th Avenue. Según quedó registrado en video, el sospechoso llegó al establecimiento con una bolsa y un cartel, colocó ambos sobre la bomba número 2, prendió fuego a la bolsa y salió corriendo en dirección sur por la 87th Avenue.
El incidente fue reportado por Only in Dade, una popular plataforma de periodismo ciudadano en redes sociales que difunde videos sobre hechos ocurridos en el sur de Florida.
Las imágenes muestran al hombre encendiendo el fuego y siendo alcanzado por las llamas. Tras lanzarse al suelo durante unos instantes, el individuo consiguió levantarse y escapar de la estación.
La bomba afectada se encontraba en una estación abierta las 24 horas y sobre una zona donde están ubicados tanques subterráneos de combustible, lo que elevaba el riesgo de que el fuego se propagara y provocara una emergencia de mayores dimensiones.
Los empleados de la gasolinera actuaron antes de la llegada de los bomberos y utilizaron extintores para combatir las llamas. Los equipos de ayuda llegaron poco después y atendieron la emergencia. No se reportaron personas heridas, aparte del propio sospechoso, quien resultó afectado por el fuego durante el ataque.
Quince días después del incidente, los detectives de incendios provocados de la Oficina del Sheriff de Miami-Dade todavía no habían identificado al responsable.
El sospechoso es un hombre que vestía una sudadera con capucha y pantalones oscuros, además de guantes. También llevaba una banda blanca con franjas negras en el brazo izquierdo, un elemento que podría ayudar a los investigadores a establecer su identidad.
El mensaje colocado junto a la bomba hacía referencia explícita al embargo estadounidense contra el régimen cubano. “Cuban Lives Matter End Embargo (Las vidas cubanas importan – Fin al embargo)” fue la consigna escrita en el cartel, aunque hasta el momento las autoridades no han informado de una organización política o grupo activista al que pertenezca el sospechoso ni han establecido públicamente un motivo adicional para el ataque.
Washington cuestiona décadas de influencia del régimen cubano en EE.UU.
El incidente ocurre en un momento de renovada atención en Washington sobre las actividades históricas del Gobierno cubano dentro y fuera de la Isla, incluidos los vínculos del castrismo con grupos de izquierda radical dentro de Estados Unidos.
El Departamento de Estado publicó recientemente un informe titulado Cuba: The Capital of 21st Century Communism (Cuba: la capital del comunismo del siglo 21), en el que acusa al régimen de La Habana de haber desarrollado durante más de seis décadas operaciones de espionaje, infiltración política y respaldo a movimientos revolucionarios dirigidas contra Estados Unidos.
El documento sostiene que esas actividades constituyeron “una campaña sostenida de subversión contra los Estados Unidos” desde la llegada de Fidel Castro al poder en 1959. El secretario de Estado, Marco Rubio, presentó el informe como un intento de exponer el alcance histórico de las operaciones atribuidas a La Habana y calificó al Gobierno cubano como el “principal patrocinador del izquierdismo radical y del tercermundismo”.
El reporte también aborda los vínculos históricos de Cuba con organizaciones y movimientos revolucionarios de América Latina, entre ellos los sandinistas nicaragüenses, el Ejército de Liberación Nacional (ELN) de Colombia, los Montoneros argentinos y los Tupamaros uruguayos.
Asimismo, menciona programas de viajes a Cuba considerados por Washington como “turismo revolucionario”, la Brigada Venceremos y los vínculos históricos de La Habana con organizaciones estadounidenses como los Panteras Negras y Weather Underground.
El Departamento de Estado también atribuye al Gobierno cubano respaldo político, entrenamiento, propaganda y otras formas de apoyo a agrupaciones vinculadas al denominado “terrorismo de izquierda” durante las décadas de 1960 y 1970.










