Régimen cubano acepta discutir ayuda humanitaria de 100 millones ofrecida por EE.UU.

El Departamento de Estado de EE.UU. había oficializado el ofrecimiento este miércoles, cuya distribución sería coordinada por la Iglesia.
Bruno Rodríguez Parrilla, canciller del régimen cubano
Bruno Rodríguez Parrilla, canciller del régimen cubano (Foto: Alma Mater)

LIMA, Perú — El régimen cubano anunció este miércoles que está dispuesto a aceptar la oferta de 100 millones de dólares en ayuda humanitaria propuesta por Estados Unidos, aunque exigió conocer los términos concretos del apoyo y advirtió que espera que la iniciativa esté “libre de maniobras políticas”.

El pronunciamiento fue realizado por el canciller cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, mediante un comunicado publicado en X (antes Twitter), luego de que Washington formalizara públicamente su disposición a entregar asistencia humanitaria directa al pueblo cubano.

“Por primera vez, el gobierno de EEUU formaliza de manera pública (…) un ofrecimiento de ayuda a Cuba valorado en 100 millones de dólares”, escribió Rodríguez Parrilla.

El jefe de la diplomacia cubana señaló que todavía no se ha precisado si la ayuda sería entregada en efectivo o en suministros materiales, ni si estaría destinada a necesidades urgentes como combustible, alimentos o medicamentos.

“Aun tomando en cuenta la incongruencia de la aparente generosidad de parte de quien somete al pueblo cubano a un castigo colectivo por medio de la guerra económica, el Gobierno cubano no tiene como práctica rechazar ayuda extranjera”, sostuvo Rodríguez en un giro más acorde con la retórica tradicional del régimen.

El funcionario añadió además que La Habana está dispuesta a coordinar acciones con la Iglesia Católica y otras organizaciones involucradas en eventuales mecanismos de distribución.

“Tampoco tiene inconvenientes en trabajar con la Iglesia Católica, con cuyo esfuerzo de cooperación tiene una experiencia larga y positiva de trabajo conjunto”, afirmó.

«Estamos dispuestos a escuchar las características del ofrecimiento y la manera en que se materializaría. Esperamos que sea libre de maniobras políticas e intentos de aprovechar las carencias y el dolor de un pueblo bajo asedio», agregó el canciller.

Horas antes, el Departamento de Estado de Estados Unidos había oficializado en un comunicado su propuesta de entregar 100 millones de dólares adicionales en asistencia humanitaria, cuya distribución sería coordinada por la Iglesia Católica y organizaciones independientes.

Washington aseguró que ya había trasladado la oferta previamente de manera privada y acusó al régimen cubano de obstaculizar la llegada de la ayuda a la población.

“El régimen se niega a permitir que Estados Unidos brinde esta asistencia al pueblo cubano”, indicó el comunicado estadounidense.

La Administración de Donald Trump enmarcó el ofrecimiento dentro de sus críticas al sistema político cubano y responsabilizó a la dictadura castrista por el deterioro económico y social de la Isla.

Según Washington, la decisión final sobre permitir o no el ingreso de la ayuda recae exclusivamente en las autoridades cubanas, que serían responsables “ante los ciudadanos” si impiden la entrega de una asistencia considerada “crítica”.

El anuncio oficial se produjo días después de que el secretario de Estado, Marco Rubio, revelara públicamente que Washington había ofrecido esa suma en donación y asegurara que el régimen aún no había autorizado su distribución.

Rubio recordó además que Estados Unidos ya había canalizado unos seis millones de dólares en asistencia a través de Cáritas.

Sin embargo, apenas un día antes del comunicado oficial estadounidense, Bruno Rodríguez había rechazado públicamente la existencia de la oferta y calificó como “una fábula” las declaraciones de Rubio.

En aquella ocasión, el canciller cubano cuestionó quién financiaría los fondos, cómo serían entregados y bajo qué mecanismos se distribuirían dentro de la Isla.

El posible ingreso de ayuda humanitaria estadounidense ocurre en medio de una severa crisis económica y energética en Cuba, marcada por apagones masivos, escasez de alimentos, problemas con el abasto de agua, falta de medicamentos y un creciente deterioro de las condiciones de vida de la población.

Biografía del autor:

Sigue nuestro canal de WhatsApp. Recibe la información de CubaNet en tu celular a través de Telegram.

ETIQUETAS: