LIMA, Perú – El régimen cubano divulgó este lunes un grupo de medidas destinadas a promover la participación de los cubanos residentes en el exterior en la economía del país, incluyendo su acceso a negocios privados, proyectos productivos y al sistema financiero de la Isla.
Las decisiones fueron difundidas en el espacio televisivo de propaganda Mesa Redonda por el viceprimer ministro y titular del Ministerio de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, Óscar Pérez-Oliva Fraga, quién ya había anunciado el tema en entrevista con NBC News.
«Cuba está abierta a mantener una relación comercial fluida con las empresas estadounidenses» y «también con los cubanos residentes en Estados Unidos y sus descendientes», adelantaba el ministro el último domingo.
Entre las medidas anunciadas, las autoridades castristas permitirán que cubanos residentes en el extranjero, incluso sin residencia efectiva en el país, puedan participar como socios o propietarios de empresas privadas. Esta posibilidad abarcará tanto pequeños negocios como proyectos de mayor escala, incluidos aquellos vinculados a infraestructuras.
Asimismo, se habilitarán distintas formas de asociación con empresas cubanas, tanto estatales como privadas, en un intento por ampliar las opciones de cooperación económica entre actores locales y la comunidad emigrada.
En el ámbito agropecuario, el Gobierno prevé la entrega de tierras en usufructo para el desarrollo de proyectos productivos, con el objetivo de canalizar inversiones y conocimientos desde el exterior hacia este sector.
Las medidas incluyen además la apertura del sistema financiero nacional a los cubanos residentes fuera del país. Según lo anunciado, podrán abrir cuentas en divisas en los bancos de la Isla para facilitar operaciones relacionadas con inversiones y actividades empresariales.
Pérez-Oliva explicó en su entrevista con NBC News que estos cambios buscan crear un “entorno empresarial dinámico” que permita revitalizar sectores estratégicos como el turismo, la minería y la modernización del sistema eléctrico, en un contexto marcado por una profunda crisis económica y energética en Cuba.
Las nuevas decisiones trascienden luego que el régimen admitiera la última semana que estaba dialogando con Washington. La Administración Trump intenta impulsar cambios en la Isla y el presidente estadounidense ha señalado que podría intervenir o influir decisivamente en el futuro de la mayor de las Antillas.
Durante un intercambio con periodistas este 16 de marzo, el mandatario insinuó que Estados Unidos podría actuar de distintas maneras respecto al país caribeño y llegó a afirmar que cree tener “el honor” de “tomar Cuba, de alguna forma”.
“No puedo decirte eso. Puedo decirte que están hablando con nosotros”, respondió Trump al ser consultado por un periodista sobre cómo podría verse una eventual acción de Estados Unidos respecto a Cuba. En el mismo intercambio añadió: “Es una nación fallida. No tienen dinero. No tienen petróleo. No tienen nada”.
En semanas recientes, Trump ya había sugerido que la Casa Blanca podría alcanzar algún tipo de acuerdo con La Habana o adoptar medidas más contundentes.









