LIMA, Perú – Con nueve unidades termoeléctricas fuera de servicio y la falta de combustible que enfrenta la Isla, los apagones siguen agravando la situación del país este domingo, con cortes pronosticados para el 58% de Cuba.
Para el horario pico del día, el parte de la Unión Eléctrica estima una disponibilidad de 1.320 megavatios (MW), con una demanda máxima de 3.050 MW y un déficit de 1.730 MW, por lo que, de mantenerse las condiciones previstas, se espera una afectación de 1.760 MW.
Entre las principales incidencias, la estatal eléctrica reporta en avería la Unidad 5 de la Central Termoeléctrica (CTE) Mariel, las unidades 1 y 2 de la CTE Santa Cruz, la unidad 2 de la CTE Felton y las unidades 3 y 6 de la CTE Antonio Maceo.
También están fuera de servicio por mantenimiento la unidad 6 de la CTE Mariel, la unidad 5 de la CTE Nuevitas y la unidad 4 de la CTE Carlos Manuel de Céspedes, en Cienfuegos.
«El que hace la nota que se fije en los números de la disponibilidad que había a las 6 de la mañana y la demanda, creo que no coincide el déficit. No sé digo yo», comentó un usuario a la UNE.
«Que triste nuestra sobrevivencia, cada día más insoportable», escribió también la cibernauta Magda González.
Aunque en los últimos meses se han incorporado parques solares al Sistema Eléctrico Nacional, su contribución, concentrada fundamentalmente en el horario diurno, no logra compensar la pérdida de capacidad de las centrales termoeléctricas ni cubrir los picos de consumo nocturnos, cuando se producen las mayores desconexiones.
El resultado es un sistema que funciona al límite, con márgenes cada vez más estrechos para responder a la demanda y con un impacto directo en la vida cotidiana de la población, los servicios básicos y la actividad económica, en un contexto donde la crisis energética se consolida como uno de los problemas más agudos y persistentes del país.
En medio de este panorama, distintos barrios de la Isla, fundamentalmente en La Habana, han protagonizado durante las últimas nueve noches múltiples cacerolazos y protestas espontáneas en medio del creciente malestar por los prolongados apagones y el deterioro de las condiciones de vida en el país.









