LIMA, Perú — La próxima temporada ciclónica en el Atlántico será menos activa de lo habitual, según pronosticó el Instituto de Meteorología de Cuba (Insmet), aunque la isla mantiene un riesgo moderado de ser impactada por al menos un huracán durante 2026.
De acuerdo con el informe divulgado por la institución, las actuales condiciones oceánicas y atmosféricas en el Atlántico Norte, el golfo de México y el mar Caribe no favorecen una actividad ciclónica intensa. El Insmet señaló que la temperatura superficial del mar en la región tropical atlántica ha mostrado un enfriamiento en semanas recientes, un factor que tiende a limitar la formación y fortalecimiento de ciclones.
Sin embargo, los especialistas advirtieron que el escenario podría variar durante el pico de la temporada. Los modelos climáticos apuntan a un posible aumento de las anomalías cálidas en el Atlántico y el Caribe entre agosto y octubre, meses considerados críticos para el desarrollo de tormentas y huracanes.
Otro de los elementos bajo observación es la posible formación de un evento El Niño-Oscilación del Sur (ENOS) a partir de junio o julio. Según el Insmet, un evento débil tendría efectos limitados sobre la actividad ciclónica atlántica, pero uno de intensidad moderada o fuerte sí contribuiría a reducirla de manera más significativa. “Actualmente existe la posibilidad de que este ENOS sea un evento moderado o superior”, indicó el organismo.
Para la temporada 2026, los meteorólogos cubanos prevén la formación de 11 ciclones tropicales en toda la cuenca atlántica, cifra inferior al promedio histórico. De ellos, cinco podrían alcanzar categoría de huracán y dos llegarían a convertirse en huracanes intensos.
El pronóstico distribuye esos sistemas de la siguiente manera: ocho se formarían en el Atlántico, dos en el mar Caribe y uno en el golfo de México.
Pese a la previsión de una temporada relativamente moderada, el Insmet alertó que el riesgo para Cuba sigue siendo significativo. La probabilidad de que al menos un huracán afecte al país se estima en un 40 %, ligeramente por encima del promedio climatológico nacional, situado en 35 %. Más elevada aún es la posibilidad de impacto de una tormenta tropical, calculada en un 75 %.
Asimismo, el organismo señaló que existe una alta probabilidad —del 65 %— de que al menos un huracán se forme e intensifique dentro del Caribe, además de un 40 % de probabilidades de que un ciclón originado en el Atlántico penetre en esa región.
La temporada ciclónica en el Atlántico comienza oficialmente el 1 de junio y se extiende hasta el 30 de noviembre. El Instituto de Meteorología anunció que actualizará su pronóstico en agosto, cuando exista mayor claridad sobre la evolución de las condiciones oceánicas y atmosféricas.









