MIAMI, Estados Unidos ― La Asamblea Nacional controlada por el chavismo y la Asamblea Nacional electa en 2015, encabezada por Dinorah Figuera, anunciaron este martes que el 1 de agosto pondrán en marcha una agenda conjunta que vincula la reconstrucción de Venezuela tras los terremotos de junio con el fortalecimiento de las instituciones democráticas, el sistema electoral y las garantías para la participación política.
El Parlamento presidido por el dirigente chavista Jorge Rodríguez presentó la iniciativa como parte de una convocatoria a la unidad nacional para afrontar las consecuencias del doblete sísmico del 24 de junio. En un comunicado firmado por Rodríguez y fechado este 14 de julio en Caracas, la institución anunció que el próximo mes comenzará “una hoja de trabajo conjunta con exmiembros de la Asamblea Nacional del 2015-2020”.
Rodríguez sostuvo que el respaldo internacional recibido por Venezuela tras la catástrofe demuestra que la reconstrucción y el mantenimiento de la paz requieren una actuación unitaria. El texto, sin embargo, no identifica a los participantes en la agenda, no explica el mecanismo de trabajo ni precisa cuáles reformas democráticas serían discutidas a partir del 1 de agosto.
La Asamblea Nacional de 2015 publicó por separado un comunicado más explícito sobre el contenido político del proceso. El documento define la iniciativa como una hoja de ruta para promover la estabilidad, la democracia y la recuperación nacional, y establece como prioridad “el fortalecimiento de las instituciones democráticas, del sistema electoral, y el restablecimiento de las garantías para la participación política”.
El texto afirma que la agenda busca abrir “una nueva etapa” que conduzca a una Venezuela con progreso y libertades. También vincula la emergencia humanitaria con la necesidad de actuar con unidad y sostiene que la ayuda, la recuperación y la reconstrucción deben formar parte de un mismo esfuerzo institucional.
Los dos comunicados coinciden en la fecha de comienzo de los trabajos y en la necesidad de atender la reconstrucción, pero presentan diferencias significativas. Mientras el documento firmado por Rodríguez se limita a mencionar de forma general el fortalecimiento democrático, el difundido por la Asamblea de 2015 incorpora expresamente el sistema electoral y las garantías de participación política. Ninguno de los textos establece un calendario electoral, enumera reformas concretas ni explica cómo serán verificados los eventuales acuerdos.
Figuera aseguró posteriormente que asume “el compromiso y la voluntad política de impulsar una hoja de ruta técnica y política bilateral”. La dirigente señaló que la agenda deberá contener objetivos e hitos concretos para abordar los asuntos fundamentales de la recuperación democrática y cerró su mensaje con la frase: “Elevamos las banderas de la fe y de la esperanza”.
La Asamblea de 2015 agradeció además al Gobierno de Estados Unidos su respaldo tanto a la respuesta humanitaria como a los esfuerzos dirigidos a la recuperación del país, la estabilidad y el fortalecimiento institucional. El comunicado afirma que la actuación estadounidense ha reafirmado que Venezuela “no está sola”.
El anuncio representa la formalización de un proceso iniciado el 18 de junio, cuando Rodríguez y Figuera se reunieron en el Palacio Federal Legislativo de Caracas. Después de aquel encuentro, la Asamblea chavista informó que las partes habían acordado crear una mesa técnica y política paritaria con una agenda dotada de hitos y cronogramas concretos para fortalecer la democracia y consolidar la paz.
El Departamento de Estado de Estados Unidos respaldó entonces la reunión y presentó el diálogo como una ruta hacia una transición democrática. Washington señaló entre sus prioridades la reconstrucción de las instituciones, el fortalecimiento del Consejo Nacional Electoral, el restablecimiento de garantías duraderas para la participación política y la protección de libertades civiles que permitan un debate público abierto.
La Administración estadounidense describió en aquella declaración a la Asamblea Nacional de 2015 como la última entidad venezolana elegida democráticamente y reconocida internacionalmente. También identificó a Rodríguez como representante del Gobierno interino encabezado por Delcy Rodríguez y afirmó que el diálogo inclusivo debía constituir la base de cualquier transición democrática.
El alcance representativo de las conversaciones ha generado controversias dentro de la oposición venezolana. Figuera reconoció en junio que mantiene diferencias con María Corina Machado, mientras que su regreso a Caracas y el inicio de los contactos con el chavismo sorprendieron a miembros de la Plataforma Unitaria y al entorno de Machado, después de que esa coalición hubiese escogido a la dirigente para encabezar una negociación destinada a convocar elecciones.
Los nuevos comunicados fueron difundidos casi tres semanas después de los terremotos que golpearon el norte de Venezuela el 24 de junio. Un balance oficial divulgado este lunes elevó a 4.561 el número de fallecidos, contabilizó 20.231 personas alojadas en campamentos provisionales y señaló que más de 17.900 venezolanos permanecían sin vivienda.









