MIAMI, Estados Unidos ― La Aduana General de Cuba detectó más de 12 kilogramos de oro que dos pasajeros intentaban sacar ilegalmente de la Isla por el Aeropuerto Internacional “José Martí” de La Habana, ocultos en nueve figuras artesanales, informó este lunes Wiliam Pérez González, vicejefe de la institución.
“Las nueve figuras pintadas de negro ocultaban el mineral de alto valor internacional”, escribió Pérez González en X. El funcionario reconoció la actuación de los oficiales que realizaron la inspección y afirmó que estos presentaron una denuncia ante la Policía Nacional Revolucionaria (PNR).
El escueto reporte oficial no precisó las identidades ni las nacionalidades de los pasajeros, el destino del vuelo, el peso exacto del cargamento, la pureza del oro o su procedencia. Tampoco indicó si los viajeros fueron detenidos, qué medidas se adoptaron contra ellos, cómo se produjo la detección ni qué posibles delitos investiga la Policía.
La Aduana tampoco ofreció una valoración económica del oro. Según Reuters, el metal al contado cotizaba este lunes en 3.996,76 dólares por onza troy. A partir de esa referencia, 12 kilogramos de oro puro equivaldrían aproximadamente a 1,54 millones de dólares, aunque el valor real no puede establecerse sin conocer el peso exacto y el grado de pureza del material detectado.
La Resolución 30/2023 del Banco Central de Cuba establece que la exportación por personas naturales de oro en forma bruta, semilabrada, en lingotes, barras o monedas tiene carácter excepcional y requiere autorización del director de Emisión y Valores de esa entidad, previa consulta con la Oficina Nacional de Recursos Minerales y sin perjuicio de otros permisos exigidos por la legislación. La norma se aplica tanto a ciudadanos cubanos como extranjeros.
La misma resolución dispone que la Aduana debe aplicar el decomiso a las personas naturales que incumplan esas reglas, sin perjuicio de las acciones civiles o penales que pudieran corresponder.
El incidente se produce bajo el Decreto-Ley 108 “De Aduanas”, publicado en enero de 2026 y vigente desde abril. La legislación atribuye a la institución el control de los viajeros y sus equipajes, la vigilancia del cumplimiento de las limitaciones aplicables a la salida de bienes y valores del país y el decomiso o retiro de mercancías reguladas que infrinjan las normas aduaneras.
No es la primera detección reciente de una extracción ilegal de oro en el principal aeropuerto cubano. En marzo de 2025, la propia Aduana informó que sus oficiales descubrieron dos kilogramos del metal en lingotes escondidos en el doble fondo de un equipaje. La cantidad reportada ahora es, como mínimo, seis veces superior a la de aquel caso.










