LIMA, Perú — El director del Centro Provincial de Higiene, Epidemiología y Microbiología en Matanzas, Andrés Lamas Acevedo, confirmó este sábado la presencia de casos activos de hepatitis en varios puntos de la provincia, en un contexto que ha llevado a las autoridades a implementar acciones de contención en zonas específicas.
De acuerdo con el especialista, los focos se concentran en áreas como Versalles, la zona de Plácido y La Cumbre, aunque también se reportan casos aislados en el resto de los municipios. En declaraciones al medio estatal Girón, aseguró que los principales núcleos de transmisión están “bastante controlados”.
El funcionario explicó que, a diferencia de brotes anteriores asociados al agua, la actual propagación ocurre fundamentalmente por contacto entre personas. “Cuando se enferma un grupo de personas concentradas en determinada área, como es el caso de Plácido, tenemos que cerrar establecimientos (…) porque no hay evidencia de que sean seguros”, indicó, en referencia a la clausura temporal de cafeterías, puntos de venta de bebidas y otros locales.
Entre los factores que complican el control de la enfermedad, Lamas Acevedo destacó su fase de contagio asintomático. “Se comienza a transmitir 10 días antes de presentarse los síntomas y hasta 15 días después. Por lo tanto, yo puedo tenerla ahora, sentirme bien y estar propagándola”, advirtió.
Las autoridades sanitarias han reiterado recomendaciones como hervir el agua o desinfectarla con hipoclorito para reducir riesgos. No obstante, el propio funcionario reconoció las limitaciones materiales que enfrenta parte de la población para cumplir estas indicaciones. “Todo el mundo no tiene forma de hervir el agua, ya sea porque no posee gas o debe poner el carbón”, señaló.
La situación no es reciente. Desde inicios de abril ya se habían reportado 18 casos activos en Versalles y siete en La Marina, en el municipio de Cárdenas, mientras que focos en Pálpite y Cidra —este último con 11 casos detectados hacia el 20 de marzo— estaban próximos a cerrarse.
El comportamiento del virus en Matanzas se inserta en una tendencia más amplia a nivel nacional. El Ministerio de Salud Pública (MINSAP) confirmó en diciembre de 2024 un incremento significativo de hepatitis A en el país, con la provincia de Cienfuegos registrando más de 5.000 infectados ese año, asociados a contaminación de agua con residuales albañales.
Más recientemente, en abril de 2026, en Camagüey se reportó un aumento de casos sospechosos que generó preocupación, aunque las autoridades sanitarias descartaron oficialmente la existencia de un brote.










