MIAMI, Estados Unidos ― Un reportaje publicado este martes por The Wall Street Journal, titulado “En conversaciones con EE.UU., Raúl Castro se apoya en ‘El Cangrejo’ y ‘El Tuerto’”, sostiene que la influencia decisiva dentro del poder cubano sigue orbitando alrededor de Raúl Castro Ruz y de su círculo familiar más cercano.
La tesis central de la investigación es que el relevo dentro del sistema no se está produciendo por una vía política abierta, sino a través de figuras de la propia familia Castro, con especial peso de Raúl Guillermo Rodríguez Castro (conocido popularmente como El Cangrejo), Alejandro Castro Espín y Óscar Pérez-Oliva Fraga, nieto, hijo y sobrino nieto de Raúl Castro, respectivamente.
Según el diario estadounidense, Castro, de 94 años y retirado formalmente de la presidencia y de la jefatura del Partido Comunista, sigue guiando la estructura de poder “opaca” del régimen mediante esos familiares.
El Journal identifica a Raúl Guillermo Rodríguez Castro como un portero de acceso y negociador de confianza; presenta a Alejandro Castro Espín como una figura dura del aparato de seguridad con papel en la diplomacia anterior con Washington; y describe a Pérez-Oliva Fraga como un cuadro en ascenso, ya instalado en la cúpula gubernamental y visto como posible sucesor de Miguel Díaz-Canel. El periódico añade que los tres están vinculados a GAESA, el conglomerado militar que controla las áreas más rentables de la economía cubana.
El pasado 13 de marzo, Díaz-Canel admitió la apertura de conversaciones con Washington. “Estas conversaciones han estado dirigidas a encontrar soluciones mediante el diálogo a las diferencias bilaterales que tenemos entre las dos naciones”, dijo el gobernante.
En ese momento, medios estadounidenses ya habían publicado que El Cangrejo se encontraba en conversaciones con el equipo del secretario de Estado, el cubanoamericano Marco Rubio. Rodríguez Castro se desempeña como jefe de seguridad de su propio abuelo. La agencia Reuters subrayó que, si ese papel se confirma, estaría replicando la función que desempeñó su tío Alejandro Castro Espín en las negociaciones secretas que condujeron al deshielo bilateral durante la presidencia de Barack Obama.
Por su parte, Óscar Pérez-Oliva Fraga, sobrino nieto de Fidel y Raúl Castro, es actualmente vice primer ministro del Gobierno cubano, así como ministro del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera.
Según Reuters, aunque Raúl Castro dejó la presidencia en 2018 y la jefatura del Partido Comunista de Cuba (PCC) en 2021, “todavía ejerce influencia”. Por su parte, Díaz-Canel anunció las conversaciones con Estados Unidos diciendo que eran conducidas por él y por el propio Raúl Castro.
El régimen cubano ha rechazado públicamente que el sistema político o la permanencia de Díaz-Canel estén sobre la mesa de negociación. El 20 de marzo, el viceministro de Relaciones Exteriores Carlos Fernández de Cossío declaró: “Puedo confirmar categóricamente que (…) el sistema político de Cuba no está sujeto a negociación, y por supuesto tampoco el presidente ni el cargo de ningún funcionario en Cuba está sujeto a negociación con Estados Unidos”.









