MIAMI.- “Que se vayan” no es una canción cualquiera. Es, para San Miguel Pérez, una declaración y un anhelo. Grabada junto al reconocido actor Andy García, el tema ha comenzado a circular con fuerza en redes. Algo que el joven músico agradece porque “nace de un dolor interno como artista, como músico, como cubano” , explica el tresero.
Nacido en Bayamo, empezó en la música a los ocho años, cuando entró a la escuela de arte y descubrió el tres cubano, un instrumento que con el tiempo se convertiría no solo en su sello, sino también en su forma de decir. “Ahí fue que me enamoré más de la música”, recuerda. Su recorrido lo llevó por conservatorios y escenarios hasta integrar la agrupación de Adalberto Álvarez y su Son, pero el giro definitivo llegó durante una gira a Estados Unidos. Lo que comenzó como una estancia temporal terminó convirtiéndose en una decisión de vida. “Se abrieron las puertas acá en Los Ángeles… empecé a tocar con otros artistas”, cuenta, y decidió quedarse, sin renunciar a la música.
Hace cuatro años que no regresa a la Isla, pero sigue de cerca lo que ocurre. “He visto el deterioro… cada día va más para abajo” , afirma, y describe un país que “está gritando por ayuda”. “Que se vayan” condensa ese proceso: una canción que no solo denuncia, sino que también expresa el deseo de “una Cuba libre… una Cuba sin dictadura”.
San Miguel decidió asumir una postura que muchos artistas evitan. “Los artistas tienen que estar a favor del pueblo, porque el pueblo hace a los artistas”, dice, convencido de que su herramienta más legítima es la música. El tres cubano, profundamente ligado a la identidad cultural del país, es también su vía de expresión. “Es la mejor manera que tengo de hacerlo… con mi música, con mi arte”, asegura.
La colaboración con Andy García no fue casual. Llevan años trabajando juntos, y cuando el músico le presentó el tema, la respuesta fue inmediata. García no solo aceptó participar, sino que escribió parte de su intervención y se integró plenamente al concepto del tema. “Es parte del corazón de la canción”, afirma San Miguel, quien también ve en su presencia un puente hacia una audiencia más amplia, especialmente entre los cubanos dentro y fuera de la Isla que anhelan un cambio.
Desde Los Ángeles, donde reconoce que “es muy difícil” abrirse camino haciendo música cubana, insiste en mantenerse fiel a sus raíces. “Soy cubano… quiero representar lo que realmente soy”, dice, mientras trabaja en un disco que ya tiene casi terminado y que seguirá esa misma línea: tradición con un lenguaje contemporáneo. En medio de ese proceso, “Que se vayan” funciona como algo más que un sencillo: es una toma de posición. Una forma de decir, con un tres en la mano, lo que muchos piensan. “Yo espero que este proceso termine en una Cuba libre”.








