marzo 15, 2026

Cuba: una imagen de “El Cangrejo” dice más que un discurso de Díaz-Canel

"La presencia de “El Cangrejo”, un mero asistente, entre generales y doctores, ministros y comisarios del Buró Político del PCC, dice más que todas las palabras dichas y no dichas por Díaz-Canel".
Raúl Guillermo Rodríguez Castro / Díaz-Canel
Raúl Guillermo Rodríguez Castro / Díaz-Canel (Capturas de pantalla: Canal Caribe)

PUERTO PADRE, Cuba – Demacrado, envejecido, mostrando “signos y síntomas de estrés crónico”, que evidencian “deterioro de salud mental”, según nos confirmaría un médico especialista, temprano en la mañana de este viernes otra vez compareció en la televisión estatal el primer secretario del Partido Comunista de Cuba (PCC) y “presidente” designado, Miguel Díaz-Canel, repitiendo, al contestar preguntas ya convenientemente ensayadas por periodistas del régimen, su muy manido discurso de “resistencia” y “continuidad” “revolucionaria”, en lo que más que una conferencia de prensa, nos recuerda una escena de teatro bufo.

Pero, por aquello de que “vista hace fe”, más que las palabras de Díaz-Canel, dijeron, sí, informaron, las imágenes de un militar joven, muy conocido, vestido de civil, sentado en una esquina, callado, pero como buen guardaespaldas que es, con la mirada “montada en cajas de bola”, escrutando a todos, – ¿para ver quién es quién? – y a todas partes, como corresponde a su oficio de acompañante, ayudante, asistente, edecán o como gústese llamar a Raúl Guillermo Rodríguez Castro, alías “El Cangrejo”, nieto y jefe de la escolta personal del nonagenario dictador Raúl Castro Ruz, único mando político y militar con poder real en Cuba.

Y digo que, ninguneándolos, sí mostrándolos como meros títeres, la presencia de “El Cangrejo”, un mero asistente, entre generales y doctores, ministros y comisarios del Buró Político del PCC, dice más que todas las palabras dichas y no dichas por Díaz-Canel. La presencia de “El Cangrejo” en la televisión cubana este viernes, entre altos funcionarios del Buró Político del PCC, no es una imagen para Cuba y los cubanos (los amordazados dentro de la isla-cárcel), sino para la opinión pública internacional y particularmente en Estados Unidos, porque viene a confirmar la certeza de lo dicho y redicho por el presidente Donald Trump, que, el secretario de Estado Marco Rubio, está hablando con el alto poder en Cuba, entiéndase, con la familia Castro.

La presencia de “El Cangrejo” en la televisión cubana, no ya como lo hemos visto en tantas ocasiones anteriores, como guardaespaldas de Raúl Castro, sino ahora en condición de “enviado especial” de su abuelo, por negación de un secreto a voces, pone en ridículo al ministro de Relaciones Exteriores Bruno Rodríguez, al viceministro Cossío, y a decenas de correveidiles, y, particularmente, a cierto propagandista de la televisión estatal que llamó “chanchullos” a los contactos Trump-Castro. Y, ciertamente, en Cuba han hecho de tontos quienes no creyeron las noticias que, como medidas operativas activas, fueron echadas a volar por los servicios de inteligencia de los Estados Unidos, precisamente con ese objetivo: conseguir la desmoralización de quienes se han creídos superiores, pero que en realidad un día amanecieron tal cual son, meros vasallos, como mismo es el pueblo de Cuba todo, en manos de una familia omnipotente.

Pero como yo no quiero hacer de tonto, reitero lo dicho hace apenas tres días en el artículo, Cuba, 74 años de dictadura y sin esperanza de libertad, a raíz de lo publicado por USA Today, concerniente a que la administración Trump “podría anunciar pronto” un posible acuerdo económico con el régimen castrocomunista, suavizando el embargo mediante acciones ejecutivas presidenciales, que permitirían hacer lícito el turismo estadounidense a Cuba, así como licitar acuerdos comerciales en puertos, energía y la industria turística. A cambio y según las fuentes periodísticas, a una presunta “vía de salida” para el “gobernante” Miguel Díaz-Canel, y ahora reitero que el entrecomillado de gobernante es mío, mientras la familia Castro permanece en Cuba.

Y dije en aquel artículo y reafirmo ahora, que, si la información de USA Today se ajusta a la realidad, estaría acercándose al artículo publicado por El País el pasado 7 de marzo, El petróleo, la losa que aplasta a Cuba y da alas a Trump, donde citando palabras de la entrevista concedida a Bloomberg, y refiriéndose a Cuba, el secretario de Estado Marco Rubio dice: “Dejen de lado por un momento el hecho de que no hay libertad de expresión, ni democracia, ni respeto por los derechos humanos”.

Pero, si no se tratan de modelaciones operativas de uno u otro órgano de inteligencia explorando panoramas sociopolíticos y económicos, con todo el respeto que merece el secretario de Estado Marco Rubio, debo decir que, dejar “de lado”, aunque sea por un mínimo instante, “el hecho de que no hay libertad de expresión, ni democracia, ni respeto por los derechos humanos” en Cuba, para que a cambio Cuba tenga comercio con Estados Unidos, entiéndase, negocios multimillonarios entre la “empresa estatal socialista” y el libre mercado estadounidense, entonces, estamos hablando de conversaciones entre Estados Unidos y un gato pardo vestido con uniforme de general, el de Raúl Castro, gatuno, y, recuerdo, a quienes lo han olvidado, que en ciencias políticas el gatopardismo significa “cambiar todo para que nada cambie”.

Y si en Cuba se produjera un… ¿cambio?, quiero decir un cambio económico para mantener la dictadura castrista cual cleptocracia del poder político, entonces, no estaríamos hablando de una transición a la democracia, sino de connivencia criminal con un régimen totalitario, genocida. Y tal es la impresión que causa Díaz-Canel y su discurso huero, con la imagen de “El Cangrejo”, sentado detrás de “generales y doctores”, como en la novela de Carlos Loveira. Ojalá me equivoque. Ojalá que detrás de mi pesimismo a Cuba le deparen días de Libertad.            

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Alberto Méndez Castelló

Oriente,1956. Licenciado en Derecho y en Ciencias penales, graduado de nivel superior en Dirección Operativa. Aunque oficial del Ministerio del Interior desde muy joven, incongruencias profesionales con su pensamiento ético le hicieron abandonar por decisión propia esa institución en 1989 para dedicarse a la agricultura, la literatura y el periodismo. Nominado al Premio de Novela “Plaza Mayor 2003” en San Juan Puerto Rico, y al Internacional de Cuentos “ Max Aub 2006” en Valencia, España. Su novela "Bucaneros" puede encontrarse en Amazon. Colabora con Cubanet desde 2008 donde analiza temas de interés nacional e internacional desde la perspectiva jurídica. Especialización: Ciencias penales, política internacional, historia. Ubicación: Cuba Enlaces:  Texto alternativo descriptivoWeb: /author/alberto-mendez-castello/ Texto alternativo descriptivoFacebook: https://www.facebook.com/cubanetnoticias Texto alternativo descriptivoX / Twitter: https://x.com/CubanetNoticias

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