MIAMI, Estados Unidos ― Una moto eléctrica explotó y se incendió la tarde de este viernes, 5 de junio, en el bulevar de San Rafael, en Centro Habana. Las llamas alcanzaron otra motorina estacionada en el lugar, en medio de una de las zonas peatonales y comerciales más concurridas de La Habana.
El fuego se propagó rápidamente y terminó consumiendo los dos vehículos, mientras una intensa columna de humo atrajo la atención de decenas de personas que se encontraban en el bulevar, de acuerdo con el reporte y las imágenes difundidos por CiberCuba.
Hasta el cierre de esta nota no se había publicado información oficial sobre posibles lesionados, la causa técnica de la explosión, la identidad de los propietarios de las motos ni la cuantía de las pérdidas materiales. Tampoco había un parte accesible del Cuerpo de Bomberos o de las autoridades de Centro Habana sobre el incendio.
Aunque el reporte describe la explosión de una de las motos, no permite determinar si el fuego se originó en la batería, el sistema eléctrico, una reparación defectuosa u otro componente del vehículo. Las autoridades tampoco habían informado si alguna de las motorinas se encontraba conectada a un cargador.
El siniestro vuelve a exponer el peligro de los incendios asociados a las motos eléctricas, convertidas durante los últimos años en uno de los principales medios privados de transporte en Cuba y cuya combustión puede extenderse rápidamente a vehículos, viviendas y locales cercanos.
El dato oficial más reciente disponible sobre este tipo de incidentes corresponde a Villa Clara, donde las autoridades registraron 32 incendios vinculados con motos eléctricas entre enero y octubre de 2025, según la Agencia Cubana de Noticias (ACN).
De esos siniestros, 20 ocurrieron en viviendas, 10 en la vía pública y dos en instituciones estatales. Las pérdidas para los ciudadanos fueron calculadas en aproximadamente 95 millones de pesos cubanos, según declaró a la agencia estatal el teniente coronel Ernesto Lima Guevara, jefe de Operaciones del Cuerpo de Bomberos en esa provincia.
Los bomberos atribuyeron esos incendios principalmente al manejo deficiente de los vehículos, las reparaciones inadecuadas de las baterías y el incumplimiento de medidas básicas de seguridad.
Jorge García Arbelo, jefe de la unidad técnica de prevención de incendios del Cuerpo de Bomberos de Villa Clara, explicó que las baterías necesitan alrededor de 30 minutos para enfriarse después de utilizar la moto y antes de ser conectadas nuevamente a la corriente.
El especialista señaló además que el período de carga recomendado suele oscilar entre siete y ocho horas y advirtió que superar el tiempo establecido por el fabricante incrementa el riesgo de sobrecalentamiento. Entre otros factores de peligro mencionó la exposición prolongada de las baterías al sol, mojarlas durante el lavado del vehículo, emplear extensiones eléctricas deterioradas y recurrir a reparaciones informales.
El problema, sin embargo, había alcanzado cifras preocupantes desde años anteriores. El Cuerpo de Bomberos registró en 2019 un total de 208 hechos asociados a motos eléctricas en Cuba: 164 fueron clasificados como principios de incendio y 44 como incendios de pequeñas proporciones.
Aquellos siniestros provocaron la muerte de tres personas y dejaron heridas a otras 14. La Habana acumuló 74 casos, más de un tercio del total nacional, seguida por Villa Clara y Matanzas, con 19 cada una.
La mayoría ocurrió en garajes, viviendas y edificios residenciales, aunque también se registraron incidentes en centros laborales y vías públicas. Los bomberos advirtieron entonces que las llamas podían afectar tanto a la moto donde comenzaba el fuego como a otros vehículos estacionados en sus inmediaciones, tal como ocurrió este viernes en el bulevar de San Rafael.
Entre las causas detectadas figuraban el empleo de cargadores no adecuados para las baterías de litio, la eliminación de los dispositivos originales de seguridad, las modificaciones impropias del sistema eléctrico y el uso de baterías fabricadas artesanalmente por personas sin certificación.
“Dejar enfriar la batería a temperatura ambiente, antes de comenzar su carga o de emprender un recorrido después de haberla cargado, y mantener los dispositivos de seguridad eléctrica que vienen instalados en el equipo originalmente”, recomendó el Cuerpo de Bomberos en una guía difundida por el Ministerio del Interior y reproducida por el diario oficial Granma.
El organismo también aconsejó evitar las baterías artesanales, no modificar las motos en contra de las indicaciones del fabricante, supervisar el proceso de carga y no dejar los vehículos conectados durante más tiempo del establecido, especialmente dentro de habitaciones o locales cerrados.
Centro Habana ya fue escenario de uno de los incendios de motorinas más mortíferos registrados en el país. Siete personas —cinco adultos y dos menores— murieron el 28 de junio de 2023 en una vivienda situada en la calle Perseverancia número 159, entre Ánimas y Virtudes.
El Gobierno de La Habana informó entonces que el fuego se produjo, aparentemente, por la explosión de dos ciclomotores eléctricos colocados en la entrada del inmueble. Las llamas bloquearon la principal vía de salida de la familia y alcanzaron a todas las personas que se encontraban en la casa.










