LIMA, Perú — El Gobierno de Colombia anunció el envío de cerca de 100 toneladas de ayuda humanitaria al régimen cubano, un cargamento que incluye alimentos, medicamentos, equipos médicos y paneles solares destinado a aliviar las dificultades que enfrenta la población de la Isla en medio de la crisis económica y energética.
La carga partió el viernes desde Cartagena de Indias y fue organizada por la Agencia Presidencial de Cooperación Internacional de Colombia (APC-Colombia), que atribuyó la iniciativa a una instrucción directa del presidente colombiano, Gustavo Petro.
Según informó la entidad, el envío fue posible gracias a una coordinación entre diversas instituciones estatales colombianas y organismos cubanos. Entre las entidades involucradas figuran la Embajada de Cuba en Colombia, la Presidencia colombiana, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), el Ministerio de Agricultura, la Cancillería, la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN), la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres y la Armada Nacional, entre otras.
La APC-Colombia señaló que la asistencia responde a la necesidad de apoyar a Cuba «ante los impactos del huracán Melissa y los desafíos energéticos actuales», dos factores que han agravado las dificultades que atraviesa el país caribeño.
El cargamento incluye «paneles solares, alimentos, equipos médicos, medicamentos, entre otros insumos vitales destinados a aliviar las necesidades más urgentes y dignificar la vida de miles de familias cubanas», indicó la agencia gubernamental en un comunicado.
Se trata del segundo envío de ayuda humanitaria realizado por Colombia hacia Cuba en menos de dos meses. En abril pasado, Bogotá remitió otro cargamento compuesto por alimentos, medicamentos e insumos sanitarios donados por organizaciones sociales, grupos de solidaridad y entidades estatales.
La ayuda colombiana se suma a los envíos y donaciones efectuados en los últimos meses por gobiernos e instituciones de países como México, España, China, Canadá y miembros de la Unión Europea, en un contexto marcado por el deterioro de las condiciones económicas en la Isla.
Los donativos llegan mientras los cubanos enfrentan prolongados apagones de más de 20 horas, escasez de combustible, dificultades para acceder a alimentos y medicinas, así como una inflación que ha reducido significativamente el poder adquisitivo de la población.
La creciente dependencia de ayudas y donaciones internacionales pone de relieve las dificultades estructurales de la economía cubana para garantizar el abastecimiento básico y sostener servicios esenciales. La reiteración de envíos de emergencia por parte de gobiernos aliados ocurre además en momentos en que el país enfrenta la peor crisis de las últimas décadas.










