MIAMI, Estados Unidos ― Miguel Díaz-Canel afirmó este miércoles que una evaluación reciente del Gobierno identificó a más de 800.000 personas en situación de vulnerabilidad en Cuba. Dio la cifra en la segunda emisión de Criterio Compartido, su programa quincenal en Radio Rebelde, poco después de que un oyente de Santiago de Cuba describiera a esas personas: “Lo vemos en la calle, en las basuras, pidiendo limosna, pidiendo dinero, pidiendo comida”.
Esa cifra casi triplica la de quienes reciben hoy asistencia social. Unos 177.000 núcleos familiares están protegidos por ese régimen, que beneficia a cerca de 300.000 personas, explicó en julio el viceministro de Trabajo y Seguridad Social Ariel Fonseca Quezada en el programa televisivo Cuadrando la Caja.
El funcionario añadió que cerca de 626.000 hogares podrían incluirse en los programas de protección que el Gobierno diseña dentro de sus transformaciones económicas, y admitió que “más del 60% de los adultos mayores que visitamos tienen una pensión (…), pero es, indiscutiblemente, insuficiente”.
La explicación del gobernante repartió las causas entre Washington y el paso del tiempo. Habló de la “agresión multidimensional” y de los “bloqueos energéticos” de Estados Unidos, de problemas sociales acumulados desde el llamado Período Especial y del envejecimiento de la población. También mencionó “las situaciones de lamentables desigualdades que se nos han acumulado”. “Esa no es la vocación humanista de la Revolución”, dijo, y recordó que el país mantiene “más de 32 programas sociales”.
Para atender a esas personas pidió que los militantes del Partido Comunista se vuelquen a esa tarea desde sus núcleos, en los centros de trabajo y en los barrios.
Juana Pérez, una jubilada de La Habana que había llamado en la primera emisión de Criterio Compartido, cobra una pensión de 2.000 pesos. Eso equivale a unos 2,60 dólares al cambio informal de 770 pesos por dólar que publicó este miércoles elTOQUE. Según Díaz-Canel, la hija de la anciana pidió ayuda con artículos básicos y “una batidora para pasar los alimentos a su mamá”, y las autoridades proponen pagarle como cuidadora.
Yudith Monteagudo, madre de un hijo con discapacidad intelectual al que amputaron una pierna por la diabetes, contó que en su municipio le dicen que no puede ser su cuidadora. “Yo no puedo dejar a mi hijo en un tercer piso todo el día solo”, dijo. El gobernante le prometió una solución en los próximos días.
La escasez de medicamentos fue el otro tema que Díaz-Canel abordó con más detalle. Julio Sánchez, vecino del municipio Plaza de la Revolución, se quejó de que va a la farmacia con su tarjetón y no encuentra nada. El gobernante respondió que Cuba tiene “una industria biotecnológica, farmacéutica robusta”, capaz de producir con 300 millones en divisas medicamentos cuya importación costaría 1.000 millones, siempre que tenga acceso a esas divisas y a las materias primas.
“Hemos sido muy golpeados”, reconoció. En junio, la presidenta del grupo empresarial BioCubaFarma, Mayda Mauri, había dicho en una entrevista con el Canal Cubano de Noticias que unos 300 de los 395 medicamentos del cuadro básico no se pueden producir por falta de materias primas e insumos, algo que atribuyó al embargo estadounidense.
Como alternativa, el gobernante apeló a lo que entra por los aeropuertos. “Nosotros dejamos entrar por aduana todo el medicamento”, afirmó. Añadió que mucha gente comparte lo que recibe, pero que “hay otros que comercializan de manera ilegal, incluso de manera especulativa y abusiva”.
La Resolución 9/2026 del Ministerio de Finanzas y Precios, publicada el 17 de enero en la Gaceta Oficial, permite importar medicamentos sin aranceles y sin límite de valor en el equipaje que acompaña al pasajero. Una resolución del Ministerio de Salud Pública publicada el 17 de enero suspendió además el tope de 10 kilogramos para los medicamentos en envase original. Los envíos por correo o paquetería, en cambio, solo están exentos hasta 200 dólares o 20 kilogramos.
El gobernante presentó también como una posibilidad la apertura de farmacias privadas. “Hay otras personas dentro del sector no estatal que están dispuestas a participar en negocios privados, controlados por el Estado, para abrir un grupo de farmacias”, dijo, y subrayó: “Tiene que haber un control adecuado del Estado”.
El Decreto 160, publicado el 28 de julio y en vigor desde el 4 de agosto, establece que “los servicios farmacéuticos, ópticos, de cuidado y de rehabilitación son autorizables” para empresas privadas, mipymes y cooperativas no agropecuarias. La fabricación de medicamentos requiere permiso del Ministerio de Salud Pública y debe hacerse “en asociación y encadenamientos con la industria estatal”.
El caso que el programa presentó como logro reveló también cómo responden las instituciones. Natalia Caridad Quintana López, vecina de Arroyo Naranjo, había denunciado en la primera emisión que no le entregaban una tierra que solicitaba para un proyecto comunitario. El viceministro de la Agricultura Telce Abdel González Morera admitió este miércoles que “hubo un mal proceder” y que la solicitud “quedó en el tiempo”.
La parcela que ella pedía ya se había entregado a otra productora, y el ministerio le asignó otra tres días después de su llamada. Díaz-Canel lo resumió así: “Estoy convencido de que este programa provoca una presión también en el actuar de las instituciones, se da respuesta, se resuelve el caso y nos demuestra que el caso tenía solución”. Un lector que firma como “libra” escribió en Cubadebate: “Si el presidente de un país tiene que mediar e incidir en situaciones elementales y de sencilla solución, es evidente que las instituciones y funcionarios implicados no están cumpliendo con sus responsabilidades”.
Para el gobernante, el programa es “un ejercicio totalmente democrático”. Según el balance que ofreció, las llamadas de la primera emisión se transcribieron y se entregaron a estructuras del Comité Central del Partido y al Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros. De las 23 personas que llamaron, 16 recibieron visitas y cinco no pudieron ser localizadas, por lo que pidió a los oyentes que den sus datos al llamar.
La bancarización generó otra de las quejas del día. Santiago Esteban Pimentel Cervantes, un oyente ciego de Camagüey, dijo que lleva tres años y dos meses con dificultades por ese proceso: “Todo es adverso para mí, que soy ciego”.
Díaz-Canel admitió que “la bancarización no se puede imponer para toda la sociedad de conjunto” y anunció que se instalarán sistemas fotovoltaicos en todas las sucursales bancarias para que “con apagón no haya apagón bancario”. Aun así, defendió el proceso porque reduce el efectivo en circulación y “nos puede ayudar también a eliminar la inflación”.
Criterio Compartido volverá a salir al aire dentro de dos semanas, y no todo el país podrá escucharlo. Bajo la reseña del programa en Cubadebate, un lector que firma como “isidro” escribió que le hubiera gustado oírlo, pero que en su municipio, Pilón, “la radio no funciona cerca de un año y medio y la señal de televisión [está] casi en la misma situación”.










