MADRID, España.- El jefe de la misión diplomática de Estados Unidos en Cuba, Mike Hammer, visitó esta semana a la creadora de contenido Anna Sofía Benítez Silvente, conocida como Anna Bensi, apenas días después de que ella y su madre, Caridad Silvente, fueran juzgadas y sentenciadas en La Habana.
La Embajada estadounidense informó sobre el encuentro y expresó su respaldo a Bensi ante lo que calificó como “hostigamiento del régimen cubano”.
“Expresar su opinión y creencia en Dios y valores cristianos no es delito”, señaló la representación diplomática.
La sede estadounidense también cuestionó la actuación de agentes del Estado vestidos de civil y aseguró que otras representaciones diplomáticas siguen con atención este tipo de prácticas. “Junto a otras misiones diplomáticas estamos tomando nota”, afirmó la Embajada.
El Jefe de Misión Mike Hammer fue a visitar a @_annabensi para expresarle nuestro apoyo frente al hostigamiento del régimen cubano. Expresar su opinion y creencia en Dios y valores Cristianos no es delito. ¿Porque los agentes del estado no van uniformados y temen tanto a ser identificados? A ellos y sus informantes si que les gusta grabar a todos los demás. Al igual que otras misiones diplomáticas estamos tomando nota. Un gobierno responsable pondría fin a estas prácticas. ¿Pero en Cuba? #ConCubanosDeAPie 🇺🇸🤝🇨🇺
— Embajada de los Estados Unidos en Cuba (@USEmbCuba) October 7, 2026
La visita se produce menos de una semana después del juicio celebrado el 1 de octubre en el Tribunal Municipal Popular de La Habana del Este contra Bensi, de 21 años, y su madre.
Al concluir la vista, la joven informó que ambas habían sido declaradas culpables y sentenciadas a dos años de limitación de libertad cada una.
El proceso tuvo su origen en un incidente ocurrido el pasado 10 de marzo, cuando el suboficial del Ministerio del Interior Yoel Leodan Rabaza Ramos acudió vestido de civil a la vivienda de la familia para entregar una citación. El momento fue grabado y posteriormente difundido en redes sociales.
Madre e hija fueron procesadas por un presunto delito de actos contra la intimidad personal y familiar, la propia imagen y la voz, contemplado en el artículo 393 del Código Penal.
La causa había sido archivada inicialmente, pero fue reactivada después de que el agente presentara una querella.
El día del juicio se denunciaron, además, detenciones y operativos de vigilancia contra activistas, religiosos y periodistas que pretendían acompañar a Bensi y Silvente al tribunal, así como dificultades para conectarse a internet en la zona.
No es la primera vez que Hammer visita a Bensi. En abril pasado, el diplomático acudió a su vivienda en Alamar, La Habana, cuando ella y su madre se encontraban bajo reclusión domiciliaria como medida cautelar dentro del proceso entonces abierto.
En aquella ocasión, Hammer estuvo acompañado por Leslie Núñez Goodman, consejera de la Oficina de Educación, Cultura y Prensa de la misión estadounidense. El diplomático afirmó entonces que Bensi le había explicado que únicamente había expresado sus ideas, su fe y sus aspiraciones como cubana.









