El 21 de junio de 2026 se celebró la elección presidencial más ajustada de Colombia en su historia reciente, que dio ganador al candidato de extrema derecha, Abelardo de la Espriella, en medio de una alta polarización política y cuestionamientos sobre la integridad del proceso.
Antes y después de la votación, las denuncias de fraude, las dudas sobre el software de preconteo, las impugnaciones y las acusaciones de injerencia extranjera ocuparon un lugar importante en el debate público, especialmente a raíz de las publicaciones de Gustavo Petro en sus redes sociales. Estas narrativas trascendieron las fronteras colombianas mientras avanzaba el escrutinio y las reacciones políticas; medios estatales de Rusia y China, junto con plataformas de Venezuela y Argentina, incorporaron con énfasis estos acontecimientos en su cobertura para audiencias internacionales.
En ese contexto surge esta investigación, no con el propósito de determinar si existió fraude electoral, ni evaluar la cobertura de los medios colombianos, sino con el objetivo de analizar cómo un conjunto específico de plataformas internacionales presentó las elecciones colombianas y qué aspectos del proceso recibieron mayor visibilidad dentro de su contenido.
Con ese fin, ProBox, con el apoyo de Linterna Verde, monitorearon durante 44 días, entre el 10 de mayo y el 23 de junio de 2026, la cobertura de ocho medios: teleSUR, Resumen Latinoamericano, Sputnik Mundo, Actualidad RT, TASS, CGTN, Xinhua y China Daily. La muestra reunió 372 publicaciones difundidas en sitios web y cuentas oficiales de X, Facebook, Instagram, YouTube y TikTok. En conjunto, las cuentas analizadas suman más de 252 millones de seguidores, una cifra que muestra el amplio alcance potencial de los contenidos publicados por estos medios en redes sociales.

X concentró el 50% del total de la muestra (187 publicaciones) y funcionó como el principal espacio de reacción inmediata a los hitos del proceso. Los sitios web, con 69 publicaciones, reunieron los contenidos más extensos y técnicos sobre el software electoral y el debate entre preconteo y escrutinio, especialmente durante la segunda vuelta. En Facebook e Instagram se privilegiaron formatos visuales, principalmente en teleSUR y Resumen Latinoamericano; mientras que YouTube tuvo mayor actividad al inicio de la campaña y TikTok registró una única publicación durante todo el periodo.
Bloque latinoamericano: polarización y sospecha electoral
El bloque de latinoamérica, integrado por teleSUR y Resumen Latinoamericano, fue el más productivo con 187 publicaciones, equivalentes al 50,3% de la muestra. De estos, teleSUR fue el medio de mayor actividad, con 153 publicaciones. Además, concentró el 42,8%de todas las menciones explícitas a la palabra fraude identificadas durante el monitoreo. Su cobertura reprodujo de forma reiterada las declaraciones del presidente Gustavo Petro sobre el software de Thomas Greg & Sons, las reclamaciones de Iván Cepeda y las acusaciones de injerencia extranjera como insumo constante y probatorio para alimentar una narrativa de fraude técnico y político, a pesar de haber sido desmentido por organismos internacionales de observación electoral.

Este medio también destacó por su velocidad y omnipresencia: cada hecho noticioso era adaptado en tres o cuatro versiones distintas para maximizar su impacto en diferentes audiencias. Mientras que en X funcionaba como un canal de denuncia inmediata, en Facebook e Instagram priorizó el contenido visual y un desarrollo más amplio; y en YouTube el contenido lo produjo en inglés.
Por su parte, Resumen Latinoamericano (34 publicaciones, 9,1% del total) aportó un matiz más radical e ideológico. Fue el medio que desarrolló casi en exclusiva la narrativa de “crisis institucional”, vinculando los resultados electorales a un posible quiebre del sistema democrático. Sus contenidos se replicaron sin cambios en Facebook e Instagram en múltiples ocasiones, reforzando un mensaje unificado de rechazo al avance de la derecha, a la que calificó de “fascista”, y denunciando una supuesta “injerencia de EE. UU”, como factor determinante del resultado.
De las 187 publicaciones del bloque latinoamericano, 78 piezas se dedicaron exclusivamente a narrativas de conflicto: 51 a fraude, 24 a injerencia extranjera y 3 a crisis institucional. Las 109 publicaciones restantes se movieron entre perfiles de candidatos y el reporte del proceso, pero bajo un encuadre de polarización con términos como “voto fusil”, “fascismo” y “colonización”.
Bloque ruso: Petro como combustible de la sospecha técnica
Con 127 publicaciones (34,1 % de la muestra), el grupo integrado por Sputnik Mundo, Actualidad RT y TASS fue el segundo con mayor actividad. A diferencia del bloque latinoamericano, que centró buena parte de su cobertura en la confrontación entre actores políticos, los medios rusos desarrollaron con mayor frecuencia contenidos sobre el carácter técnico del proceso. Las denuncias iniciales sirvieron como punto de partida para explicar el funcionamiento del software electoral, el preconteo o profundizar en el debate sobre los procedimientos del sistema colombiano.
Las declaraciones de Gustavo Petro ocuparon un lugar central en la cobertura. Al menos diez publicaciones utilizaron directamente sus denuncias como punto de partida para desarrollar contenidos relacionados con fraude o injerencia extranjera.
Dos días después de la primera vuelta presidencial, el mandatario publicó en X que tenía “bases comprobadas de un posible fraude”, Actualidad RT y Sputnik Mundo recogieron la declaración con titulares similares, sin darle relevancia a la respuesta institucional o de los observadores electorales a dichas acusaciones.
A partir de las críticas de Petro contra Estados Unidos e Israel estos medios también reforzaron la narrativa de injerencia extranjera. Por ejemplo:
- Tras el respaldo público de Donald Trump a Abelardo de la Espriella, Actualidad RT encuadró la reacción del presidente colombiano bajo una lectura de soberanía amenazada, con titulares como “‘Muere la libertad’: Petro reacciona al espaldarazo de Trump”.
- Ese mismo enfoque se extendió el 21 de junio, cuando Actualidad RT reprodujo las denuncias de Petro sobre un supuesto hackeo al sistema de preconteo atribuido a Israel, reforzando la idea de una democracia vulnerable a la manipulación externa.
Luego de la segunda vuelta presidencial, Petro retuiteó una publicación de Actualidad RT en X que citaba a Trump atribuyéndose el triunfo de De la Espriella. Fue el único caso identificado en la investigación en el que un actor político de alta visibilidad amplificó explícitamente el contenido de un medio estatal ruso.
En conjunto, 55 publicaciones de este bloque (43,3%) estuvieron relacionadas con fraude, injerencia extranjera o crisis institucional (36 sobre fraude técnico, 18 sobre injerencia y 1 sobre crisis). Evidenciando que el bloque de medios de Rusia no solo reprodujo la denuncia sin contrapesos: la convirtió en una narrativa recurrente sobre la confiabilidad del sistema electoral colombiano.
Bloque chino: institucionalidad e injerencia
Los medios de la República Popular China representaron 58 publicaciones (15,6% de la muestra) distribuidas entre CGTN, Xinhua y China Daily. Aunque su volumen fue significativamente menor que el de los bloques latinoamericano y ruso, también reaccionaron a los principales momentos del proceso electoral colombiano y compartieron varias de las narrativas predominantes.
CGTN (30 publicaciones) fue el más activo y destaca por actuar como fuente rápida de contenido en X con datos electorales y resultados en tiempo real durante las jornadas de votación. Xinhua (con 27) desarrolló una cobertura más institucional y descriptiva; mientras que China Daily tuvo una participación marginal, con solo 1 publicación durante el periodo.
Al igual que los demás grupos, estos reprodujeron las denuncias de fraude formuladas por Gustavo Petro. Sin embargo, la narrativa que adquirió mayor desarrollo fue la relacionada con la injerencia extranjera.
El 21 de junio, mismo día de la segunda vuelta presidencial, Xinhua introdujo el concepto de la “Doctrina Donroe”, una mezcla entre Donald Trump y la Doctrina Monroe, para calificar el respaldo de Washington a Abelardo de la Espriella como un acto de “intervencionismo descarado”; todo esto bajo el formato de “entrevista a un experto político”.
Al igual que el bloque ruso, estos medios reportaron las declaraciones de Petro sobre el tema desde un encuadre institucional, utilizando titulares como “Presidente de Colombia presenta pruebas de presunto fraude en las pasadas elecciones presidenciales” o “Presidente Petro rechaza injerencia directa de Donald Trump en elecciones presidenciales de Colombia”; de esta forma la crítica estuvo completamente apalancada en las declaraciones del mandatario colombiano y no como postura propia, además de no darle el mismo contrapeso a la versión de las instituciones y autoridades electorales.
En síntesis, 21 de las 58 publicaciones de este bloque reprodujeron las dudas expresadas por Petro: 11 sobre fraude y 10 sobre injerencia. Solo 37 publicaciones fueron estrictamente informativas respecto al proceso. Sus publicaciones reforzaron las narrativas de injerencia y factores geopolíticos, especialmente de Estados Unidos, mediante conceptos académicos, entrevistas y perfiles para “desvincular” la línea editorial de las opiniones de terceros.
Además de la cobertura producida por CGTN y Xinhua, la República Popular China también mantiene mecanismos de intercambio de contenidos con medios internacionales. Uno de ellos involucra al China Media Group (CMG) y teleSUR, el canal estatal venezolano de alcance regional, según el acuerdo renovado entre ambos países en 2024.
¿Cómo se comportó esta cobertura internacional?
El monitoreo realizado entre el 10 de mayo y el 23 de junio muestra una cobertura marcada por ciclos de baja actividad seguidos de aumentos bruscos en torno a los principales hitos del proceso electoral.
1. La primera vuelta y las denuncias de fraude (31 de mayo al 2 de junio): la conversación comenzó a intensificarse el 31 de mayo, durante la primera vuelta presidencial, con 47 publicaciones centradas en los resultados y el escenario de una segunda vuelta altamente competitiva. Dos días después, el 2 de junio se registraron 17 publicaciones impulsadas por las declaraciones de Petro sobre un posible fraude y por el respaldo de Trump a De la Espriella.
2. El «factor Trump» (3 al 20 de junio): tras ese primer pico, la conversación entró en un periodo de menor actividad, con un promedio cercano a dos publicaciones diarias sobre fraude durante 17 días. El 10 de junio, el respaldo de Trump a De la Espriella reactivó la cobertura con 17 publicaciones, 14 de ellas de teleSUR, y desplazó progresivamente el foco hacia las denuncias de injerencia extranjera durante la semana previa a la segunda vuelta.
3. La segunda vuelta como principal punto de inflexión (21 y 22 de junio): el mayor volumen se registró durante entre el 21 y el 22 de junio, los ocho medios publicaron 117 contenidos, casi un tercio de toda la muestra. El día de la elección se difundieron 60 publicaciones, 29 estuvieron relacionadas con fraude o irregularidades. Al día siguiente, la cobertura se mantuvo prácticamente en el mismo nivel (57 publicaciones), aunque el foco pasó a las impugnaciones promovidas por Iván Cepeda y a las denuncias de Gustavo Petro sobre un presunto «hackeo israelí».

Cabe aclarar que la similitud en la actividad de los distintos medios se corresponde con eventos y hechos de alto interés público como días de votaciones o declaraciones de figuras políticas reconocidas (Petro, Cepeda, Trump, etc.) y no a una evidencia de coordinación editorial transnacional. Medios de Rusia, China y la región publicaron contenidos con enfoques y titulares casi idénticos (p.e. Actualidad RT, Xinhua, Sputnik Mundo), apoyándose precisamente en citas de las declaraciones emitidas por los involucrados en el proceso.
Al aplicar un análisis de similitud textual, se identificaron 26 pares de publicaciones similares; sin embargo 25 de estos 26 corresponden al mismo medio (teleSUR) el cual reutilizó contenidos en distintas plataformas para generar mayor difusión y no a una coordinación entre distintos medios.
Lo que quedó fuera del encuadre
Aunque las denuncias de fraude no ocuparon la mayor parte de la cobertura, el 58,6% restante (218) de las publicaciones tampoco constituyó, en general, una explicación amplia del proceso electoral. Sino que más bien, predominaron contenidos informativos básicos sobre los candidatos, la campaña y los resultados.
No obstante, el análisis revela que esta aparente neutralidad fue, en muchos casos, instrumental: estos contenidos sirvieron para dar un barniz de rigor periodístico a las narrativas de sospecha que dominaban la agenda de los medios estatales monitoreados. Durante la segunda vuelta, por ejemplo, el preconteo fue el tema principal de 48 publicaciones, mientras que la Registraduría Nacional solo protagonizó 5 y el Consejo Nacional Electoral apenas 3.
La Registraduría Nacional es el ejemplo más claro de esta dinámica. Aunque fue la institución más mencionada del estudio, con 31 referencias, su presencia estuvo asociada principalmente a cuestionamientos sobre la transparencia del proceso y no a explicar su funcionamiento Por el contrario, en medios como teleSUR, Resumen Latinoamericano, Actualidad RT y Sputnik Mundo, las menciones se concentraron entre el 21 y el 22 de junio, vinculando el preconteo y la carga de formularios con una supuesta “inevitabilidad del fraude”.
La investigación no demuestra una coordinación editorial entre los medios analizados ni pretende representar toda la cobertura internacional sobre las elecciones colombianas. Pero, sí identifica un patrón compartido: estos medios coincidieron en otorgar mayor espacio a los momentos de mayor controversia política, que a los elementos de contexto que permitían comprenderlos o contrastarlos.
Junto con la serie de monitoreo nacional desarrollada por Linterna Verde, esta investigación muestra que las narrativas sobre fraude electoral evolucionaron y se adaptaron a cada uno de los principales hitos.
En procesos electorales altamente polarizados esa dinámica resulta especialmente relevante. La percepción internacional de una elección no depende únicamente de los acontecimientos que ocurren durante la jornada electoral, sino también de cuáles de estos acontecimientos reciben mayor visibilidad y cuáles permanecen en segundo plano. Comprender ese equilibrio es fundamental para analizar cómo se construyen las narrativas y la percepción pública sobre procesos democráticos en contextos de alta conflictividad política.
***Nota metodológica:
Esta investigación se basa en un monitoreo de 44 días, entre el 10 de mayo y el 23 de junio de 2026, que abarca la primera y la segunda vuelta presidencial en Colombia. El corpus final reunió 372 publicaciones de ocho medios internacionales: teleSUR, Resumen Latinoamericano, Sputnik Mundo, Actualidad RT, TASS, CGTN, Xinhua y China Daily. La selección no responde únicamente a una afinidad editorial común, sino a dos criterios adicionales: los vínculos directos con el Estado chino, ruso y venezolano de los medios incluidos en la muestra, y la identificación previa de los ocho medios por ProBox dentro de operaciones de información dirigidas a audiencias latinoamericanas. El objetivo fue analizar cómo este ecosistema presentó el proceso electoral colombiano y qué narrativas adquirieron mayor visibilidad, sin asumir coordinación entre ellos, ni atribuirles una agenda común. Esta investigación se basa en un monitoreo realizado durante 44 días, entre el 10 de mayo y el 23 de junio de 2026, periodo que cubre la primera y segunda vuelta presidencial en Colombia.
El análisis incluyó contenidos publicados en X, Facebook, Instagram, YouTube, TikTok y portales web oficiales. La recolección combinó distintas técnicas según la plataforma: BrandMentions, YouTube Data API v3, TikAPI, extracción manual y scraping. Las búsquedas se construyeron a partir de términos generales sobre las elecciones en Colombia, nombres de candidatos y actores políticos como Iván Cepeda, Abelardo de la Espriella y Gustavo Petro, así como conceptos asociados al debate electoral, entre ellos “preconteo”, “fraude”, “injerencia” e “impugnación”. Cada publicación fue revisada y clasificada manualmente. La muestra fue depurada excluyendo retweets, contenidos compartidos sin valor editorial propio y falsos positivos identificados mediante revisión humana, con el objetivo de asegurar que el análisis se concentrara únicamente en publicaciones pertinentes al proceso electoral colombiano.









