MIAMI, Estados Unidos ― Delta Air Lines solicitó al Departamento de Transporte de Estados Unidos (DOT, por sus siglas en inglés) dejar de operar 14 de sus 21 frecuencias semanales hacia La Habana entre el 25 de octubre de 2026 y el 27 de marzo de 2027, sin perder el derecho a volarlas. “La demanda actual del mercado Estados Unidos-Cuba no sostiene estos vuelos”, indica la compañía en el escrito presentado el 28 de agosto.
La petición abarca las siete frecuencias semanales de la ruta Atlanta-La Habana y siete de las 14 que la aerolínea tiene asignadas entre Miami y la capital cubana. De aprobarse, Delta atravesaría toda la temporada de invierno con un único vuelo diario Miami-La Habana, la misma operación reducida que mantiene en la actualidad.
El instrumento que invoca la compañía es la exención de la condición de inactividad, la norma que retira a una aerolínea las frecuencias que deja de utilizar durante 90 días. La exención no cancela el permiso: lo congela, de modo que el derecho de tráfico permanece en manos de su titular aunque ningún avión despegue.
No es la primera vez que Delta recurre a ese mecanismo para Cuba. El DOT le concedió una exención equivalente el 13 de marzo pasado, para la temporada de verano, y advirtió en ese mismo documento que “no debe haber expectativa de que una solicitud adicional necesariamente será concedida”. El organismo fijó además una fecha límite: “Exigiremos al transportista reanudar el servicio con las frecuencias afectadas a más tardar el 25 de octubre de 2026”.
La solicitud de Delta se suma a una retirada simultánea de las cuatro mayores aerolíneas estadounidenses del mercado cubano. American Airlines pidió el 21 de agosto una exención que cubre la totalidad de sus frecuencias entre Estados Unidos y Cuba durante el invierno 2026/2027: ocho rotaciones diarias Miami-La Habana y otras seis diarias entre Miami y Camagüey, Holguín, Varadero, Santiago de Cuba y Santa Clara. Southwest presentó el 28 de agosto una petición sobre 14 frecuencias semanales, vigente desde el 15 de septiembre hasta el 27 de marzo, y United reclamó este lunes la prórroga de la exención sobre sus siete frecuencias semanales entre Houston y La Habana.
Ninguna de las compañías renuncia a los permisos. Diez días antes de pedir la inactividad, el 18 de agosto, Delta solicitó al DOT la renovación por al menos dos años de su autorización para operar entre Atlanta y Miami, por una parte, y La Habana, por la otra. En ese escrito reconoce que el servicio desde Atlanta está suspendido y argumenta que quiere mantener el permiso para reintroducirlo con mayor rapidez cuando mejoren las condiciones del mercado.
Las cifras oficiales cubanas respaldan las acciones de las aerolíneas. Entre enero y junio de 2026 llegaron a la Isla 387.591 visitantes internacionales, frente a 985.606 en el mismo periodo de 2025, una caída del 60,7%, según los datos más recientes de la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI).
Delta atribuye el desplome a dos factores. “Las actuales condiciones económicas en Cuba han contribuido de manera significativa a la demanda deprimida de viajes”, sostiene, y añade que “el régimen de viajes de pasajeros hacia Cuba ha cambiado con el tiempo y es significativamente más restrictivo que cuando las frecuencias fueron otorgadas originalmente”. La aerolínea confía en que la demanda se recupere y en que su centro de conexiones de Atlanta pueda entonces “volver a conectar a millones de viajeros que no disfrutan de servicio sin escalas hacia La Habana desde su aeropuerto de origen”.
Delta suspendió sus operaciones hacia la capital cubana el 29 de marzo de 2020, reanudó la totalidad de sus frecuencias Miami-La Habana el 1 de febrero de 2024 y tuvo que reducirlas de nuevo a un vuelo diario por las condiciones del mercado.
Cuba no es el único mercado que Delta pone en pausa. El mismo 28 de agosto la aerolínea comunicó al DOT que no utilizará 23 de sus 42 frecuencias semanales hacia China continental durante la misma temporada de invierno, entre ellas las siete de Atlanta-Shanghái, las siete de Detroit-Pekín y las siete de Seattle-Pekín.
El DOT no se ha pronunciado sobre ninguna de las cuatro solicitudes cubanas. Si rechaza la de Delta, la compañía deberá reanudar el 25 de octubre el vuelo diario Atlanta-La Habana y sumar un segundo diario desde Miami, o arriesgarse a perder por inactividad unas frecuencias que lleva una década sin explotar por completo.










