MADRID, España.- La Embajada de Rusia en Cuba informó este miércoles que las aerolíneas Rossiya Airlines —parte del grupo Aeroflot— y Nordwind Airlines realizaron “ajustes forzosos” en el programa de vuelos hacia los aeropuertos cubanos “debido a dificultades con el reabastecimiento de aviones en Cuba”.
Según el comunicado, en los próximos días “Rossiya” “lanzará una serie de vuelos con carga sólo en sentido contrario —desde La Habana y Varadero a Moscú— para garantizar el transporte de turistas rusos actualmente en Cuba”. Después de esos vuelos de retorno, la aerolínea “suspenderá temporalmente” su programa “hasta que la situación cambie”.
La decisión se tomó en interés de los pasajeros”, indicó la sede diplomática. La nota agrega que el Ministerio de Transporte de Rusia y Rosaviatsiya mantienen la situación “bajo control especial” y que se encuentran “en contacto constante con las autoridades aéreas cubanas”.
El anuncio golpea a un sector clave para el Gobierno cubano, que depende del turismo como fuente de divisas en medio de la crisis económica y energética. En 2025, Cuba cerró con 1.810.663 visitantes internacionales, el nivel más bajo desde 2002 (si se excluyen los años de pandemia).
Dentro de ese panorama, Rusia fue el segundo mercado emisor del año con 131.882 viajeros, por detrás de Canadá, según datos de la ONEI. Por ello, una suspensión temporal de operaciones desde ese origen puede añadir presión a una industria ya en retroceso.
Estas modificaciones desde Rusia se suman a las cancelaciones anunciadas desde Canadá, el principal mercado emisor del turismo cubano. En los últimos días, Air Canada, WestJet y Air Transat comunicaron la suspensión inmediata de sus operaciones hacia la Isla, una decisión que impacta de lleno en el flujo de viajeros que más sostiene a la industria turística nacional.
El detonante de esas medidas —y de otras interrupciones recientes— fue la advertencia de las autoridades cubanas de que no podrían garantizar el suministro de combustible de aviación en nueve aeropuertos internacionales, incluido el principal del país, desde este martes y hasta el 11 de marzo, con la posibilidad de que la restricción se prolongue al menos un mes.
El episodio ocurre tras el agravamiento de la crisis energética y de combustibles en Cuba en las últimas semanas, en un contexto de mayor presión de Estados Unidos sobre La Habana en el ámbito energético. El 29 de enero de 2026, la Casa Blanca informó que el presidente Donald J. Trump firmó una orden ejecutiva que declara una emergencia nacional y activa un mecanismo para imponer aranceles a bienes de países que “vendan o proporcionen” petróleo a la Isla; Reuters también reportó esa amenaza arancelaria vinculada a un decreto presidencial bajo esa declaración de emergencia.








