MADRID, España.- El congresista republicano cubanoamericano Carlos Giménez aseguró que el fin del régimen cubano está cada vez más cerca y atribuyó esa posibilidad a la presión que ejerce la administración del presidente Donald Trump sobre La Habana.
«Estamos más cerca que nunca del fin del régimen que pisotea al pueblo cubano», escribió el legislador este lunes 2 de noviembre en su cuenta oficial de X, junto a la etiqueta #SOSCuba.
«¡Queda poco y es gracias a la presión que está aplicando esta administración!», añadió en la publicación, acompañada de un fragmento de una entrevista concedida al programa En Lo Íntimo, conducido por Willy Bermello.
Durante la conversación, Giménez expresó su disposición a respaldar las medidas que considere necesarias para conseguir una transformación política en la Isla.
«Si fuera necesario, yo estoy a favor de tomar las acciones necesarias para lograr el cambio y también para lograr la democracia y la libertad para el pueblo cubano», declaró.
El congresista sostuvo que la presión sobre el Gobierno de La Habana se está intensificando, aunque reconoció que no existe un procedimiento establecido para alcanzar ese objetivo. “Las acciones se están apretando más y más y más, así que para esto no hay un playbook”, afirmó, utilizando el término inglés que hace referencia a un plan o manual de actuación.
Giménez también aseguró que confía en la determinación de Trump para impulsar cambios en Cuba. “Yo sé que el presidente está serio cuando dice que vamos a tener cambios en Cuba”, expresó en ese sentido.
El legislador destacó además el papel del secretario de Estado, Marco Rubio, y su conocimiento de la situación política de Cuba, Venezuela e Irán.
“Yo tengo mucha fe en la capacidad de Marco Rubio y en la capacidad y también en la palabra del presidente Trump”, agregó.
Las declaraciones coinciden con las elecciones legislativas estadounidenses de este 3 de noviembre, en las que Giménez busca la reelección por el distrito congresional 28 de Florida, con el respaldo público de Trump.
El congresista ha mantenido una postura de confrontación hacia el régimen cubano y ha defendido el endurecimiento de las sanciones económicas y diplomáticas contra La Habana. Ha promovido medidas para restringir las fuentes de ingresos del Gobierno de la Isla, incluida la suspensión de vuelos y remesas, al considerar que esos recursos contribuyen a prolongar su permanencia en el poder. También ha reclamado mayores restricciones a las operaciones comerciales con entidades cubanas y ha solicitado la deportación de exfuncionarios y agentes vinculados a los órganos represivos del régimen que residen en Estados Unidos.









