MIAMI, Estados Unidos ― El Ministerio de Asuntos Exteriores de Bulgaria reiteró su recomendación de evitar los viajes a Cuba, incluidos los turísticos, salvo en casos de extrema necesidad, ante el agravamiento de la crisis energética, la falta de combustible, los cortes eléctricos a gran escala y las dificultades para acceder a atención médica, transporte, medicamentos y productos básicos.
La advertencia, publicada el pasado jueves, 6 de agosto, también señala un aumento de la delincuencia y crecientes obstáculos para salir del país.
El comunicado sigue a la medida adoptada el 25 de marzo, cuando la Cancillería búlgara colocó a Cuba en el nivel 4. En aquella ocasión ya advirtió que los vuelos comerciales podían reducirse en poco tiempo por la escasez de combustible de aviación, que algunos hoteles podrían cerrar temporalmente y que el traslado de turistas enfrentaría dificultades.
La clasificación búlgara comprende cinco niveles y tiene carácter de recomendación. El nivel 4, el segundo más alto, significa: “Advertencia de suspensión de los viajes en todo el país, salvo en caso de extrema necesidad”. El nivel 5, que no ha sido aplicado a Cuba, añade la recomendación de abandonar inmediatamente el territorio.
Uno de los principales cambios respecto al aviso de marzo se refiere al transporte aéreo. “Las posibilidades de salir son cada vez más limitadas, pues el número de vuelos comerciales internacionales desde La Habana y otras ciudades cubanas ya se ha reducido considerablemente debido a la escasez de combustible de aviación”, indicó el Ministerio.
La institución recordó que los vuelos que todavía se mantienen deben realizar escalas técnicas en terceros países para repostar, lo que prolonga los trayectos y provoca frecuentes modificaciones de los horarios.
Igual que Bulgaria, Gran Bretaña mantiene vigente su recomendación de no viajar a Cuba salvo por motivos esenciales. Londres ha subrayado que todos los aeropuertos internacionales de la Isla carecen de combustible de aviación y que varias compañías suspendieron sus conexiones, mientras otras mantienen las rutas bajo revisión. También ha advertido que las posibilidades de abandonar el país podrían reducirse todavía más.
La Cancillería búlgara alertó además sobre un incremento de “incidentes como robos, hurtos y carterismo” y pidió extremar las precauciones en lugares frecuentados por turistas. Su guía consular menciona casos de extranjeros víctimas de asaltos, incluso con armas blancas o violencia, principalmente en La Habana Vieja, Centro Habana, el Vedado, el Malecón y las playas del este de la capital. También recoge denuncias de pertenencias sustraídas en restaurantes, bares, habitaciones de hoteles, playas y taxis.
A los ciudadanos búlgaros que permanecen en Cuba, el Ministerio les recomendó comprobar regularmente el estado de sus vuelos, mantener contacto con las aerolíneas y los operadores turísticos, evitar concentraciones de personas y seguir las indicaciones de las autoridades locales. También les aconsejó disponer de cantidades suficientes de agua, alimentos y medicamentos, además de garantizar alguna vía para cargar sus dispositivos electrónicos.
Justo este lunes, la Unión Eléctrica (UNE) de Cuba informó que el servicio estuvo afectado por déficit de generación durante las 24 horas del domingo y continuó limitado en la madrugada. Para el horario pico de este lunes, se pronosticaron 2.280 megavatios (MW) de déficit, frente a una demanda estimada de 3.250.
Solo en julio, el Sistema Eléctrico Nacional (SEN) de la Isla sufrió tres desconexiones totales. Además, la red colapsó el domingo 2 de agosto y volvió a colapsar el día siguiente durante el proceso de recuperación. La Unión Eléctrica atribuyó la segunda caída a las condiciones meteorológicas que afectaron las redes de transmisión y sacaron de servicio unidades que ya se habían incorporado.
El régimen cubano responsabiliza de la crisis principalmente a las sanciones de Estados Unidos y al cerco sobre los suministros petroleros. Durante la clausura de las sesiones de la Asamblea Nacional, el 30 de julio, Miguel Díaz-Canel reconoció que “el turismo, el más dinámico generador de ingresos frescos, está seriamente afectado por la persecución a los mercados internacionales, la falta de combustibles para la aviación internacional y las amenazas a las empresas hoteleras que operaban en Cuba”. También aseguró que el país había recibido un solo buque de combustible durante los siete meses anteriores.









