LIMA, Perú — Con siete unidades termoeléctricas fuera de servicio y la falta de combustible que enfrenta la Isla, los apagones siguen agravando la situación del país este domingo, con cortes pronosticados para más del 58% de Cuba.
Para el horario pico del día, el parte de la Unión Eléctrica (UNE) estima una disponibilidad de 1.278 megavatios (MW), con una demanda máxima de 3.000 MW y un déficit de 1.722 MW, por lo que, de mantenerse las condiciones previstas, se espera una afectación de 1.752 MW.
Entre las principales incidencias, la UNE reporta en avería la unidad 2 de la Central Termoeléctrica (CTE) Felton y la unidad 6 de la CTE Diez de Octubre; en mantenimiento, las unidades 5 y 6 de la CTE Mariel, las unidades 3 y 6 de la CTE Renté y la unidad 5 de la CTE Nuevitas.
“Van a seguir los apagones con petróleo y sin petróleo”, lamentó la usuaria Lazara Hernández a la estatal eléctrica en referencia a la reciente llegada de un petrolero ruso a la Isla con 100.000 toneladas de crudo.
“Los fines de semana siempre lo mismo. Domingo en familia y apagado, como tantos ya desde hace años. Por dios que agonía”, comentó el internauta Adrián Díaz.
“¿Y el petróleo ruso? Las provincias ídem con los apagones”, denunció Cheli Salf, otra usuaria.
Aunque en los últimos meses se han incorporado parques solares al Sistema Eléctrico Nacional, su contribución, concentrada fundamentalmente en el horario diurno, no logra compensar la pérdida de capacidad de las centrales termoeléctricas ni cubrir los picos de consumo nocturnos, cuando se producen las mayores desconexiones.
El resultado es un sistema que funciona al límite, con márgenes cada vez más estrechos para responder a la demanda y con un impacto directo en la vida cotidiana de la población, los servicios básicos y la actividad económica, en un contexto donde la crisis energética se consolida como uno de los problemas más agudos y persistentes del país.
En medio de este panorama, distintos barrios de la Isla, han protagonizado durante el último mes múltiples cacerolazos y protestas espontáneas en medio del creciente malestar por los prolongados apagones y el deterioro de las condiciones de vida en el país.









