
Régimen cubano flexibiliza las reglas para mipymes e importaciones
Las cuatro normas también establecen un seguro obligatorio de responsabilidad civil para vehículos y regulan las licitaciones con recursos estatales.

Las cuatro normas también establecen un seguro obligatorio de responsabilidad civil para vehículos y regulan las licitaciones con recursos estatales.

Si el árbol de la libertad nace espontáneamente, los árboles con raíces podridas caen por su propio peso.

La Habana rebaja de 125 a 79 las restricciones al sector privado, pero deja intactos varios monopolios estatales, como la salud, la educación y la prensa.

Nueva ley abre el usufructo de tierras a mipymes y capital extranjero, pero mantiene la propiedad y el control en manos del Estado.

La falta de artículos de primera necesidad salta a la vista al recorrer las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) de Holguín.

La autorización del Banco Central de Cuba para que empresas operen con criptomonedas en pagos al exterior abre interrogantes sobre riesgos, control y viabilidad en medio de una crisis económica profunda y un sistema financiero restringido.

La escasez de efectivo en los bancos cubanos golpea directamente a los ciudadanos, obligados a soportar largas colas para retirar sumas limitadas, mientras crecen las denuncias de privilegios y manejo discrecional del dinero en las sucursales.

La apertura del régimen a la inversión de cubanos en el exterior llega tarde y bajo las mismas reglas opacas de siempre, marcadas por el control estatal, la falta de garantías y un historial de medidas que terminan asfixiando al sector privado.

El modelo no cambia con este tipo de parches, sino que se aplican unas tiritas allí donde la herida abierta exige sutura cuanto antes.

En medio de apagones cada vez más prolongados, el régimen cubano ha convertido la crisis eléctrica en un nuevo negocio. A través de empresas estatales vinculadas al poder, la venta de paneles solares y kits fotovoltaicos genera millones de dólares mientras miles de cubanos se endeudan para intentar enfrentar la falta de electricidad.

Las cuatro normas también establecen un seguro obligatorio de responsabilidad civil para vehículos y regulan las licitaciones con recursos estatales.

Si el árbol de la libertad nace espontáneamente, los árboles con raíces podridas caen por su propio peso.

La Habana rebaja de 125 a 79 las restricciones al sector privado, pero deja intactos varios monopolios estatales, como la salud, la educación y la prensa.

Nueva ley abre el usufructo de tierras a mipymes y capital extranjero, pero mantiene la propiedad y el control en manos del Estado.

La falta de artículos de primera necesidad salta a la vista al recorrer las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) de Holguín.

La autorización del Banco Central de Cuba para que empresas operen con criptomonedas en pagos al exterior abre interrogantes sobre riesgos, control y viabilidad en medio de una crisis económica profunda y un sistema financiero restringido.

La escasez de efectivo en los bancos cubanos golpea directamente a los ciudadanos, obligados a soportar largas colas para retirar sumas limitadas, mientras crecen las denuncias de privilegios y manejo discrecional del dinero en las sucursales.

La apertura del régimen a la inversión de cubanos en el exterior llega tarde y bajo las mismas reglas opacas de siempre, marcadas por el control estatal, la falta de garantías y un historial de medidas que terminan asfixiando al sector privado.

El modelo no cambia con este tipo de parches, sino que se aplican unas tiritas allí donde la herida abierta exige sutura cuanto antes.

En medio de apagones cada vez más prolongados, el régimen cubano ha convertido la crisis eléctrica en un nuevo negocio. A través de empresas estatales vinculadas al poder, la venta de paneles solares y kits fotovoltaicos genera millones de dólares mientras miles de cubanos se endeudan para intentar enfrentar la falta de electricidad.
