MIAMI, Estados Unidos. — El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, defendió este jueves la nueva ronda de sanciones impuestas por la Administración de Donald Trump contra altos funcionarios y entidades vinculadas al régimen cubano, al que acusó de haber sido durante décadas “la capital mundial del terrorismo de izquierda radical”.
En un mensaje publicado en la red social X, Rubio aseguró que La Habana ha “reclutado, entrenado y respaldado movimientos violentos marxistas y tercermundistas en todo nuestro hemisferio y más allá”, y afirmó que Washington está apuntando ahora a la red que “permite y financia las operaciones subversivas y radicales de Cuba”.
El jefe de la diplomacia estadounidense destacó que, en virtud de las facultades otorgadas por la Orden Ejecutiva 14404, firmada por Trump el pasado 1 de mayo, fueron designados como sancionados el Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (MINFAR), el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP), la agencia de viajes Amistur Cuba S.A., los Comités de Defensa de la Revolución (CDR) y la empresa minera Minera La Victoria S.A.
“Cualquier persona que proporcione servicios a estos actores sancionados corre el riesgo de sanciones ella misma. Los bancos extranjeros y otras empresas que proporcionen servicios a estas entidades deben congelar esas actividades”, advirtió Rubio.
Las declaraciones del secretario de Estado se producen horas después de que el Departamento del Tesoro anunciara una nueva ampliación de las sanciones contra el régimen cubano. Entre los nuevos incluidos en la Lista de Nacionales Especialmente Designados y Personas Bloqueadas (SDN) figuran el gobernante cubano Miguel Díaz-Canel, su esposa Lis Cuesta Peraza, su hijastro Manuel Anido Cuesta, así como Alejandro Castro Espín y Raúl Alejandro Castro Calís, hijo y nieto de Raúl Castro.
La inclusión en la lista SDN implica el bloqueo de todos los bienes e intereses de los sancionados que se encuentren bajo jurisdicción estadounidense y prohíbe a ciudadanos y empresas de Estados Unidos realizar transacciones con ellos, salvo autorización específica.
Según explicó la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), las nuevas medidas también amplían significativamente los riesgos para bancos y compañías extranjeras que mantengan relaciones comerciales con entidades controladas por el aparato militar y de seguridad cubano.
La agencia advirtió que tanto el MINFAR como el conglomerado militar GAESA y el Ministerio del Interior (MININT) se encuentran ahora bloqueados bajo la Orden Ejecutiva 14404. Asimismo, precisó que cualquier entidad en la que estas organizaciones posean directa o indirectamente una participación igual o superior al 50% podría quedar igualmente expuesta a sanciones secundarias.
“Las personas no estadounidenses, incluidas las instituciones financieras extranjeras, están expuestas al riesgo de sanciones por participar en transacciones con personas designadas bajo la Orden Ejecutiva 14404”, señaló la OFAC en una guía publicada este jueves.
Rubio cerró su mensaje asegurando que la Administración Trump “ya no tolerará regímenes marxistas radicales en nuestro hemisferio que busquen amenazar la seguridad nacional de Estados Unidos y participar en operaciones de influencia para exportar su revolución venenosa y malvada al resto del mundo”.
Las nuevas designaciones representan la más reciente escalada en la campaña de presión de Washington contra La Habana desde la firma de la Orden Ejecutiva 14404. El pasado 18 de mayo, la OFAC ya había incorporado a nueve funcionarios cubanos y a la Dirección de Inteligencia del régimen a su lista de sancionados.









