LA HABANA, Cuba ― Ernesto Ricardo Medina (Tico) fue el único graduado de su año en la carrera de Licenciatura en Matemáticas en la Universidad de Holguín. Poco después comenzó a impartir clases en el mismo centro docente y, a la vez, a trabajar con su padre en un matadero de cerdos para poder llegar a fin de mes. El nacimiento de su hija Emma lo obligó a abandonar los sueños profesionales y dedicarse solo al segundo trabajo, lo que le proporcionaba un mejor sustento.
El proyecto audiovisual El4tico lo inició hace más de un año atrás. Primero, explica su esposa, Doris Santiesteban Batista, pretendió ser una iniciativa en la que pudiera impartir clases de matemáticas como forma de ganar algo de dinero extra en las redes sociales; luego la idea fue creciendo y se incorporó su amigo Kamil Zayas. Según explica Santiesteban Batista, el proyecto terminó siendo también una forma “de entretenerse, de desahogarse, de compartir” y eso los llevó a “hablar de política, de la realidad que vive el cubano de a pie”.
En pocos meses, El4tico y hasta el ventilador que salía en los videos ―giraba sin mover las aspas― se convirtieron en referentes de un contexto social cada vez más asfixiante. Tico y Kamil analizaban la realidad de un país sin libertades con un lenguaje satírico y a la vez profundo.
Este fue su “delito”. En la madrugada del 6 de febrero de este año, ambos jóvenes fueron arrestados. En el caso de Tico, varios oficiales de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) y de la Seguridad del Estado irrumpieron en su casa y realizaron un registro exhaustivo; fue esposado frente a su esposa e hija, de apenas tres años de edad. Doris describe la experiencia como “horrible”.
“Se llevaron mi móvil y el de Tico, la laptop, un teclado, la cámara, dos pares de audífonos y un trípode”, contó en esta entrevista con CubaNet.
Los dos jóvenes de El4tico permanecen bajo medida cautelar de prisión provisional, acusados de los presuntos delitos de “propaganda contra el orden constitucional e instigación a delinquir”. Aunque los dos están en la Prisión Provincial de Holguín, las autoridades los mantienen en compañías diferentes, sin poder comunicarse ni verse.
El Tribunal Popular Provincial de Holguín ha negado los recursos de habeas corpus y las solicitudes de cambio de medida presentados a su favor. A seis meses del arresto, no tienen petición fiscal ni fecha de juicio.
Doris pudo ver a su esposo una semana después del arresto. Ese día, según recuerda, lo encontró “muy somnoliento, triste y desorientado”.
“Además del encarcelamiento injusto, lo peor son los momentos que se pierde con su hija. Ella también ha cambiado mucho, aunque yo intento decirle que él está en una misión de Dios y que pronto, cuando restaure todas esas almas perdidas, va a regresar a la casa”, reveló la joven.
“Ella siente mucho la ausencia de su papá, lo quiere mucho, lo extraña; en las visitas se la pasa arriba de él, dándole cariño”, añadió.
Aunque Doris asegura que tiene el apoyo de amigos y familiares, la separación familiar también ha supuesto que ella deba asumir toda la carga del hogar y la educación de su hija, además de estar pendiente del proceso judicial e ir reuniendo alimentos todo el mes para poder llevarle a su esposo en las visitas.
“Dios es el único que me ha podido ayudar a salir adelante con todo esto porque a veces siento que es demasiado”, contó.
La fe es, asegura, lo que ha ayudado igualmente a su esposo a sostenerse tras largos meses de prisión. “Trata de sobrellevar el día a día, de jugar ajedrez, de conversar con el resto de los presos y de hablarles también a ellos de Dios. Los presos lo respetan y, hasta ahora, no ha tenido problemas con ninguno; le dicen el Pastor”.
La esposa asegura igualmente que Ricardo Medina “está bien de salud y de ánimo” y que “aunque a veces está triste, no ha perdido la fe”.
El próximo 8 de agosto, Kamil Zayas estará cumpliendo 34 años de edad. El cumpleaños número 32 de Tico será el 18 de este mismo mes. Ambos “celebrarán” sus cumpleaños en celdas semioscuras, sin higiene y lejos de sus familias.
“Estar preso es una experiencia que no le deseo a nadie (…), mucho menos cuando se trata de personas inocentes; ellos no son delincuentes”, subrayó Doris.
A seis meses del encarcelamiento, la joven solo pide que “no se olviden de los que sacrifican su libertad, su familia y su vida por defender cosas que a muchos nos interesan”.



