SANTA CLARA, Cuba ― Una madre cubana del municipio de Encrucijada, en Villa Clara, denunció en su perfil de Facebook la profanación del nicho en el que se hallan los restos de su hija. “Hoy recibí una de las noticias más dolorosas, desgarradoras e indignantes que una madre puede recibir”, escribió la joven Laura Daikelin Rodríguez Pacin.
Según detalló, los vándalos destruyeron un cristal para sustraer del interior los peluches, juguetes y objetos personales que ella colocaba con frecuencia en la sepultura junto a la foto de la menor fallecida. “Aunque para muchos pueda parecer solo cosas materiales, para mí eran pedazos de mi amor, pequeñas muestras de que sigo ahí con ella, cuidándola incluso después de su partida”, lamentó.
La mujer calificó el acto como un gesto de maldad e inhumanidad y afirmó que sintió “como si le arrancaran a su hija por segunda vez”. “Hay que tener el corazón vacío para llegar a la tumba de una niña fallecida y destruir lo que una madre deja con lágrimas, amor y dolor”. En su denuncia exigió justicia a las autoridades y reclamó que “hagan su trabajo y encuentren a los responsables de este acto tan bajo y tan inhumano”. Señaló que este hecho no solo constituye una falta de respeto hacia su hija, sino también hacia todas las familias que tienen a sus seres queridos en ese cementerio.
El caso se suma a varios reportes de profanaciones en el camposanto de este municipio. De acuerdo con otras publicaciones en el perfil de Facebook del usuario Samuel Rodríguez Ferrer, varios familiares de fallecidos sepultados allí habrían sido víctimas de hechos vandálicos similares. También en el cementerio de Camajuaní el mes pasado decenas de tumbas “amanecieron abiertas” y destrozadas, según denuncias recibidas por el periodista Mario Pentón.
A mediados de mayo, la santaclareña Yisel Ramírez recurrió a Facebook para denunciar la desaparición del ánfora con los restos de su abuela en el cementerio de Santa Clara tras no haber recibido respuesta a su caso por parte de las autoridades. Según especificó, la lápida se hallaba destrozada y, en su lugar, habían colocado los restos de otro fallecido. “Cuando llegamos, no encontramos a nuestros muertos donde los dejamos”, escribió la afectada. “Hemos caminado por el cementerio con la esperanza de hallarla tirada, pero no la hemos encontrado”, lamentó.








