MIAMI, Estados Unidos. – El Departamento de Estado de Estados Unidos estaría preparando un endurecimiento de las restricciones migratorias contra ciudadanos cubanos identificados como participantes en actos de repudio y otras manifestaciones organizadas contra diplomáticos estadounidenses, incluidas acciones dirigidas contra su jefe de misión en Cuba, Mike Hammer, según dijeron a Martí Noticias fuentes internas de la administración bajo condiciones de anonimato.
De acuerdo con ese reporte, Washington busca impedir la entrada a territorio estadounidense de las personas que sean identificadas como participantes en ese tipo de acciones, tanto en eventos ocurridos durante visitas de Hammer a provincias como en actos hostiles frente a la sede diplomática de Estados Unidos en el Malecón habanero.
Las medidas que estarían “en evaluación” contemplarían la “inadmisibilidad permanente” para ingresar a Estados Unidos, la cancelación de visados vigentes —si existieran— y la revocación de procesos migratorios en curso, según las fuentes citadas por Martí Noticias.
El texto añade que las autoridades estadounidenses estarían “documentando visualmente” a quienes participen en estas manifestaciones como parte de los mecanismos de verificación. En ese contexto, las fuentes citadas por Martí Noticias atribuyeron a la Administración estadounidense la siguiente advertencia: “No permitiremos bajo ningún concepto que nuestros diplomáticos sean acosados y que quienes participan en esas acciones luego intenten entrar impunemente a EE.UU.”.
El reporte subraya que, hasta el momento de su publicación, el Departamento de Estado “no ha emitido (…) un anuncio oficial detallando estas acciones”.
En paralelo, el proyecto Represores Cubanos, impulsado por la Fundación para los Derechos Humanos en Cuba (FDHC), incorporó a su base de datos a dirigentes políticos de Camagüey vinculados con la organización de actos de repudio recientes contra Hammer.
Entre los incluidos figuran Roberto Conde Silverio, segundo secretario del Partido Comunista de Cuba (PCC) en Camagüey; Yaymir Victoria Basulto, jefa del Departamento Ideológico del Comité Provincial del PCC, también de Camagüey, y Yurisney Gil Monteagudo, primer secretario de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC) en la misma provincia.
Según la FDHC, esos funcionarios habrían participado en la “convocatoria, coordinación e instrucción” de los manifestantes. La organización denunció que los hechos constituirían un incumplimiento de obligaciones internacionales del Estado cubano en materia de protección del personal diplomático acreditado.
Antes de los tres funcionarios mencionados, ya la FDHC había incluido en su lista de represores violentos, por el mismo motivo, a: Yoel Santiesteban López, jefe del Departamento de Organización del Comité Provincial de la UJC en Camagüey; Yolanda Molina Castillo, secretaria de la UJC en el municipio Camagüey; Elsy Consuelo Tamayo López, miembro del Comité Provincial del PCC en Camagüey; y Dayanny Francés Ferrera, también miembro del Comité Provincial de la UJC.








