LIMA, Perú – México envió este martes un nuevo cargamento con un total de 1.193 toneladas de ayuda hacia Cuba, en un contexto marcado por presiones de Washington sobre los suministros energéticos que mantienen al régimen castrista.
Un reporte de la agencia estatal Prensa Latina indica que este martes zarparon del puerto de Veracruz los buques Papaloapan y Huasteco, de la Armada, en cumplimiento con la instrucción de la presidenta Claudia Sheinbaum.
A través de un comunicado, la Secretaría de Relaciones Exteriores de México informó que entre los alimentos de primera necesidad que transporta el buque Papaloapan destacan frijol y leche en polvo, los cuales suman 1.078 toneladas, mientras la carga del Huasteco consta de 92 toneladas de frijol más 23 de alimentos varios.
La Cancillería precisó que estas 23 toneladas de ayuda humanitaria fueron entregadas por distintas organizaciones sociales con apoyo del Gobierno de la Ciudad de México en el centro de acopio instalado en el Centro Histórico y corresponde a una primera entrega.
Según divulgaron, para el traslado vía marítima, cuyo tiempo estimado de viaje es de cuatro días, así como de embarque y desembarque de la carga, se emplearon más de 350 elementos navales, una grúa y cinco montacargas.
Se trata del segundo envío de ayuda material de México a la Isla, tras el arribo a La Habana el pasado 12 de febrero de unas 814 toneladas de alimentos de primera necesidad y artículos de higiene.
El anuncio se produce en medio de la crisis energética y económica que atraviesa la Isla, agravada por la escasez de combustible y los apagones prolongados registrados en los últimos meses.
El último 5 de febrero, el Gobierno de Estados Unidos anunció también otros 6 millones de dólares en “asistencia directa” para la población cubana, que —según Washington— se distribuirá a través de un canal diseñado para reducir el riesgo de interferencia o desvío por parte del Estado cubano.
El comunicado firmado por un vocero del Departamento de Estado sostiene que el dinero se suma a una ayuda previa y que se apoyará en “la alianza” anunciada recientemente con la Iglesia Católica y Cáritas. En ese marco, la asistencia se entregará “por el mismo canal que los primeros 3 millones”, mediante productos pre-empaquetados transportados desde Miami y entregados por representantes de parroquias locales.
Washington afirma que el método “ha demostrado ser altamente efectivo” para impedir que “el fallido régimen cubano” interfiera o desvíe la ayuda destinada a “la población necesitada” de la Isla.









