LIMA, Perú – El coordinador residente de la Naciones Unidas en Cuba, Francisco Pichón, instó este jueves a Estados Unidos a conceder una “excepción humanitaria” para el envío de petróleo y ayuda a Cuba, al advertir que la escasez energética derivada de las sanciones de Washington se ha convertido en el principal factor de riesgo para una crisis humanitaria.
En una comparecencia virtual desde La Habana durante la rueda de prensa del portavoz del secretario general António Guterres, Pichón afirmó que la falta de combustible ha pasado de ser “temporal” a “sistemática”, afectando gravemente los servicios esenciales y la vida cotidiana.
«Es necesario negociar con EEUU una excepción humanitaria para el petróleo. Tengo entendido que se están realizando esfuerzos en ese sentido”, señaló en declaraciones citadas por la agencia EFE.
“A medida que continúa la escasez de energía, las vulnerabilidades se están agravando rápidamente y se están convirtiendo en riesgos humanitarios más graves. Así pues, vemos cómo se reducen y se interrumpen los servicios esenciales, y cómo la vida cotidiana de la gente común se vuelve cada vez más frágil”, agregó.
El funcionario advirtió que la orden ejecutiva del presidente Donald Trump para endurecer el bloqueo energético mantiene un marco legal que podría sancionar a terceros países que suministren crudo a Cuba, pese a recientes fallos judiciales adversos en EE.UU.
Asimismo, si bien reconoció los esfuerzos de países como México, Canadá y miembros de la Unión Europea para mitigar la situación, advirtió que la ayuda internacional será insuficiente sin un acuerdo con Washington.
Por su parte, la Oficina de Derechos Humanos de la ONU denunció que el embargo estadounidense contribuye al deterioro de los sistemas de alimentación, salud y abastecimiento de agua en la Isla.
La postura desde Washington
Donald Trump puso fin el pasado 20 de febrero a los aranceles adicionales impuestos a los países que proporcionen combustible a Cuba, al firmar la orden ejecutiva “Poniendo fin a ciertas acciones arancelarias”.
De acuerdo con un reporte de EFE, el presidente del Consejo Comercial y Económico EE.UU.-Cuba, John Kavulich, advirtió que la orden ejecutiva original no ha quedado neutralizada en su totalidad. “No me atrevo a decir que [la orden ejecutiva de 29 de enero] es un tigre de papel. Si tiene dientes, aún es un tigre, aún puede dar miedo”, afirmó a esa agencia.
En su opinión, “el Gobierno de Cuba cometería un enorme error si entendiese que la decisión del Supremo es un escudo protector”.
En la misma línea, el abogado cubanoamericano Pedro Freyre, socio del bufete Akerman y especializado en litigios vinculados con Cuba, consideró que Washington podría recurrir a otros mecanismos. “La Casa Blanca dio marcha atrás a la implementación de ese mecanismo, pero dejó abierta la puerta a otras posibles acciones. Conociendo cómo hacen las cosas en esta administración, creo que puedo asegurar que van a usar otras herramientas”, declaró a EFE.
Según el análisis recogido por la agencia de noticias española, entre las alternativas que podrían considerarse figuran eventuales medidas bancarias impulsadas por el Departamento del Tesoro o sanciones secundarias contra actores que participen en el suministro de combustible. Hasta ahora, la Administración estadounidense no ha detallado públicamente qué instrumentos específicos podría activar.









