MADRID, España.- Un terremoto perceptible fue registrado en la madrugada de este martes 10 de febrero por la red de estaciones del Servicio Sismológico Nacional Cubano, según confirmaron fuentes oficiales. El movimiento telúrico ocurrió a las 3:18 a.m. (hora local) y alcanzó una magnitud de 5.0 Mw, con una profundidad estimada de 10 kilómetros.
De acuerdo con los datos técnicos, el sismo se localizó en las coordenadas 18.34° de latitud norte y 75.53° de longitud oeste, a unos 208 kilómetros al sur de Santiago de Cuba. La información difundida inicialmente por Canal Caribe señala que, hasta el momento, se han recibido reportes de percepción en las ciudades de Santiago de Cuba y Guantánamo, sin que se hayan reportado daños materiales ni víctimas.
Por su parte, el Centro Nacional de Investigaciones Sismológicas (CENAIS) precisó en su sitio web que el evento tuvo un tiempo de origen a las 08:18:21 UTC, con una incertidumbre de ±0.6 segundos. El organismo detalló además que la localización instrumental sitúa el epicentro a 186 kilómetros al suroeste de Caimanera, en la provincia de Guantánamo.
Este movimiento telúrico constituye el tercer sismo perceptible registrado en Cuba en lo que va de 2026, de acuerdo con los reportes oficiales. El anterior ocurrió apenas dos días antes, el 8 de febrero, y alcanzó una magnitud de 5.6, también en la región oriental del país.
Aquel terremoto fue reportado como perceptible alrededor de las 7:00 a.m. (hora local) y se localizó en las coordenadas 20.16 grados de latitud norte y 74.44 grados de longitud oeste, con una profundidad de 7.1 kilómetros y un epicentro situado a 24 kilómetros al sureste del municipio Imías, en la provincia de Guantánamo. En esa ocasión, se recibieron reportes de percepción en varias localidades de Guantánamo, Santiago de Cuba y Granma, sin que se informaran daños de consideración.
La región oriental de Cuba concentra la mayor parte de la actividad sísmica del país, al encontrarse en una zona de alta sismicidad asociada a la interacción entre la placa del Caribe y la placa de Norteamérica, lo que explica la recurrencia de este tipo de eventos.








