La residencia de Lezama en la calle Trocadero es una Morada Filosofal, un Aleph al borgiano modo. En resumen: el hermetismo de Lezama debe tomarse en serio o no tomarse.
Es fascinante, en estos días que se cumple el cincuentenario de la muerte de Pablo Picasso, recorrer la experiencia a lo largo del tiempo de José Lezama Lima como espectador del pintor malagueño.