Los días neoyorquinos del escritor cubano Reinaldo Arenas, tras su exilio en Estados Unidos hasta su muerte por suicidio, serán revistados una vez más este jueves 16 de abril (4:00 p.m., hora local) durante un conversatorio que sostendrá en predios de Brown University, en Providence, Rhode Island, uno de sus amigos y dueño de importante archivo personal, René Cifuentes (Camagüey, 1953), quien fue fundador y miembro del consejo editorial de la revista Mariel (1983-1985).
“Cifuentes ofrece un acercamiento afectivo y memorabílico a la figura y compleja personalidad del hombre detrás de Antes que anochezca”, ha anunciado el Departamento de Estudios Hispánicos de la prestigiosa universidad estadounidense. “Con una propuesta de canonización más por el cuerpo que por la obra, esta charla/conversatorio sigue los trazos de Reinaldo Arenas a lo largo de un periplo que va desde su salida de Cuba, las peripecias en el Nueva York gay y del sida de los 80, y la fundación de Mariel –más que una revista literaria, un capítulo esencial en la historia de la lucha del exilio cubano contra la homofobia y la represión política institucionalizadas por el Estado”.
El diálogo con quienes acudan a la cita en la Rochambeau House’s Library partirá “un catauro de experiencias compartidas” que, en el caso de Cifuentes, a menudo emergen cifradas en un catálogo íntimo de huellas materiales: a saber –según indican los organizadores–, “fotografías, notas de su puño y letra en las dedicatorias de sus libros, objetos personales pertenecientes al autor, registros documentales y sonoros”.
Ya ha hecho notar Cifuentes que “la alegría de los primeros años en Nueva York tal vez no fue reflejada lo suficiente en sus memorias, dadas las circunstancias en que fueron dictadas” y que, de hecho, “la imagen del escritor exilado, solo, pobre y abandonado; muriendo de sida en un frío apartamento de Manhattan es muy conveniente a la dictadura cubana, pero no fue así”.
De ahí la oportunidad de redescubrimiento de un Arenas –cuyo epíteto en el título de la charla es, significativamente, “el impuro”– que tan a menudo se ha escurrido entre los intersticios de la literatura y la historia, el exilio y la enfermedad.

O como lo resumen los auspiciantes de este encuentro en Brown University: “Tejiendo y destejiendo vida pasada con vida recordada, documento y memoria, Cifuentes pretende estimular aún más la reflexión sobre las singularidades de la condición exílica, los entresijos entre homosexualidad y enfermedad, así como el conflictivo binomio literatura y revolución, cubriendo distintas aristas de la eterna tensión entre memoria oficial y memoria personal”.
Autor de una decena de novelas –como El mundo alucinante, El palacio de las blanquísimas mofetas o El color del verano— y varias obras de otros géneros, incluida su célebre autobiografía-testamento político, Antes que anochezca, Reinaldo Arenas está entre las voces más deslumbrantes de la literatura cubana post-1959 y, por ello mismo, es sin duda uno de los testimoniantes más poderosos y trascedentes del totalitarismo insular y de la siempre ardua deriva del exilio.
René Cifuentes intentó en su momento abandonar Cuba de manera clandestina, y por ello fue condenado a tres años de cárcel. Exiliado en 1980 en Nueva York, ayudó a fundar la revista Mariel, donde aparecieron artículos y ficciones suyos, así como en varias otras publicaciones en los Estados Unidos y América Latina. Luego, trabajó durante dieciocho años en el Museo de Arte Moderno (MoMA).




Bien por Cifuentes, los que conocimos de cerca a Reinaldo sabemos que su sentido del humor y de la ironía siempre le ofrecieron defensas válidas contra la pobreza, que el castro-comunismo exaltó como característica de sus años de exilio. La enfermedad fue el final, pero su valentía también supo enfrentarla. Éxitos en Brown.