El Observatorio Latinoamericano de Realizadoras (OLAR) abrió el pasado 30 de junio la convocatoria para el certamen oficial de la tercera edición de su festival de cine, que tendrá lugar en noviembre de 2026 en la ciudad de Carpina, en la Zona da Mata del estado brasileño de Pernambuco. La misma está dirigida a cortometrajes realizados por mujeres y personas disidentes de género de América Latina y el Caribe.
Las inscripciones permanecerán abiertas hasta el 31 de julio, y pueden presentarse obras de hasta 30 minutos de duración estrenadas a partir de 2025, incluidas codirecciones firmadas junto a hombres cisgénero.
El anuncio confirmó una transformación significativa en la historia del festival: por primera vez, sus tres ediciones se realizarán íntegramente en formato presencial, dejando atrás el modelo virtual con el que nació en 2022 y el esquema híbrido que caracterizó su segunda edición en 2024.
El Festival de Cine OLAR articula su programación en torno a dos ejes centrales: la Competencia Oficial “Sara Gómez”, para la cual se han escogido diez cortometrajes, y un conjunto de muestras paralelas que recorrerán espacios públicos y escuelas de la ciudad.
La competencia, que ha seleccionado anteriormente hasta once películas provenientes de distintos países, busca premiar, incentivar y reconocer el trabajo de cineastas que están redefiniendo el audiovisual latinoamericano y caribeño contemporáneo.
El nombre del premio no es casual. El trofeo rinde homenaje a Sara Gómez (1942-1974), cineasta afrocubana cuya obra ocupa un lugar fundamental en la historia del cine latinoamericano y cuyas películas propiciaron reflexiones profundas sobre el impacto de la Revolución cubana en los sectores más marginados de la sociedad. Al vincular su legado con una plataforma dedicada a impulsar la carrera de directoras contemporáneas, el Observatorio establece una genealogía explícita entre el cine cubano de los años setenta y las nuevas generaciones de realizadoras del continente, subrayando una continuidad política y estética que atraviesa toda la propuesta curatorial del festival.

El primer cortometraje en recibir el Premio Sara Gómez, fue Un tipo como tú (2022), de la directora cubana Ava. El acta del jurado hacía constar que el cortometraje “de forma simple, objetiva y con responsabilidad, aborda la existencia de personas transgéneros, distante de la forma excéntrica y/o fetichizada comúnmente explotada, convocándonos a un cambio de postura, de vida, de mirada, de forma pedagógica y cruda”.
Detrás de esta iniciativa se encuentran las cineastas Cíntia Lima y Lílian de Alcântara, quienes fundaron OLAR con el objetivo de promover la difusión del cine hecho por mujeres latinoamericanas y de construir nuevas perspectivas para la historia del cine de la región. Uno de los propósitos centrales del proyecto, tanto del Observatorio como del festival, es consolidar a Carpina como un polo audiovisual que trascienda las fronteras de Pernambuco y se proyecte hacia América Latina en su conjunto.
El paso hacia un formato completamente presencial responde, según sus organizadoras, a una demanda del propio público de Carpina. Lima, curadora y directora del festival, quien nació y creció en esa ciudad, describe la experiencia de las ediciones anteriores en términos que revelan tanto el arraigo local del proyecto como su potencial de crecimiento.
“Como alguien que nació y creció en Carpina, fue muy especial ver al festival ocupar la ciudad y recibir una acogida tan cálida por parte del público. Muchas personas comenzaron a preguntar cuándo sería la próxima edición y a pedir que las actividades se realizaran con mayor frecuencia. Eso demuestra cuánto hacen falta iniciativas como esta en la región y lo bien recibido que fue el festival en la Zona da Mata”, argumenta en las notas a la convocatoria.
Esta acogida explica en parte la decisión de apostar por un formato que privilegie el encuentro físico entre cineastas, invitadas y espectadores.
La programación de OLAR se ha caracterizado, desde su primera edición, por una notable diversidad de formatos y lenguajes. Ficción, animación y documental conviven en una selección que aborda temas sociales, culturales y territoriales de América Latina desde la mirada de mujeres y personas disidentes de género. Las curadoras han insistido en la importancia de reunir películas con temáticas diversas y clasificaciones por edades distintas, con el fin de garantizar la pluralidad de la muestra y propiciar una reflexión más profunda sobre los asuntos representados en pantalla.
Alcântara resume el espíritu de esta apuesta al señalar que “entre obras de autor, cine de género, animaciones, cine infantil y documentales, OLAR nos permite reconocer las semejanzas y diferencias que atraviesan nuestros territorios y nos acercan como pueblo latinoamericano”.
La trayectoria del festival respalda esta vocación de diversidad. En su edición inaugural, en 2023, las sesiones del entonces llamado 1º OLAR se propusieron representar, a través del cine, una América Latina pulsante, capaz de articular historias que funcionan casi como metonimias: relatos que, partiendo de un lugar específico, logran iluminar cuestiones más amplias y aportar nuevos puntos de vista a debates de larga data sobre la identidad regional. La segunda edición, realizada en 2024 bajo un formato híbrido, amplió considerablemente el alcance internacional de la muestra competitiva, que en esa ocasión reunió once películas procedentes de seis países distintos, todas ellas con enfoques diferentes y un dominio de los lenguajes cinematográficos empleados para explorar la realidad latinoamericana. El público de Carpina respondió con entusiasmo, participando no solo de las proyecciones sino también de los conversatorios organizados después de cada función; una dinámica que parece haber consolidado el vínculo entre el festival y su comunidad anfitriona.
Para esta tercera edición, el festival ha anunciado que reforzará su infraestructura de acogida a las realizadoras participantes. Esta decisión apunta directamente a uno de los objetivos declarados del Observatorio: fortalecer el intercambio entre cineastas latinoamericanas.
La cita rendirá homenaje a una realizadora por su trayectoria y sus aportes al audiovisual latinoamericano, aunque el nombre de la homenajeada de este año aún no ha sido revelado. A esta distinción se sumará, como novedad, la participación de una invitada internacional que tomará parte tanto en las proyecciones como en las mesas de debate previstas para los días del festival. La organización ha anticipado también que se sumarán actividades formativas y espacios de discusión adicionales, cuyos detalles serán informados próximamente a través de los canales del Observatorio.
Las inscripciones para el concurso oficial pueden realizarse tanto a través de la plataforma Festhome como directamente en el sitio web del festival, y la convocatoria es completamente gratuita. Podrán participar películas realizadas por mujeres, personas trans y personas no binarias de América Latina y el Caribe, siempre que se ajusten a los criterios de duración y fecha de estreno establecidos en las bases. Quienes deseen más información pueden escribir a observatorioderealizadoras@gmail.com o seguir las novedades del festival a través de su cuenta de Instagram.
Con esta tercera edición, el Festival de Cine OLAR consolida un modelo que combina reconocimiento artístico, memoria histórica y desarrollo territorial: al vincular el nombre de Sara Gómez con una nueva generación de realizadoras, y al apostar por instalar de manera definitiva su sede en Carpina, el Observatorio Latinoamericano de Realizadoras reafirma su propósito de construir, desde Pernambuco, un espacio de referencia para el cine hecho por mujeres y disidencias de género en toda América Latina.

