El escritor catalán Enrique Vila-Matas, de 77 años, recogió esta semana en Madrid el Premio Zenda de Honor por haber “desafiado desde hace medio siglo las convenciones y rutinas literarias”.
De manos de su colega Arturo Pérez-Reverte –fundador la homónima revista online– y de la reina Letizia de España, Vila-Matas recibió un galardón que fue el año anterior, en su primera edición, para el dramaturgo, poeta, narrador y cineasta español Fernando Arrabal (1932).
“Un escritor es un tipo que se quita los guantes, se frota las manos, cuelga el abrigo y se atreve a todo”, dijo en la gala de este martes el autor de Bartleby y compañía (2000), El viaje vertical (2001, Premio Rómulo Gallegos) o Mac y su contratiempo (2017). “No se trata de luchar a fondo contra los imbéciles digitales, sino de escucharlos para construir un mundo mejor; un mundo donde los imbéciles no entren”.
Siguiendo en el palmarés a la cronista argentina Leila Guerriero, el español Paco Cerdà (Genovés, Valencia; 1985) se llevó esta vez el Premio Zenda de Narrativa por Presentes, una obra aparecida bajo el sello Alfaguara que, según el jurado, viene a ser “una novela de no ficción que funciona como una especie de panóptico donde es posible intuir y vivir en la España de 1936”.
En el apartado de Poesía, la ganadora fue la belga Chantal Maillard (Bruselas, 1951) por Poesía completa. 1988-2022 (Tusquets), donde emerge “una escritura que estremece e impulsa en su decantación, en su rigor y en la rotunda capacidad de proponer al lector una insólita aventura estética y emocional”.
Por su parte, la catalana Anna Caballé (Hospitalet de Llobregat, 1954) mereció el Zenda de Ensayo por el volumen Íntima Atlántida. Vida de Rosa Chacel (Taurus), en el cual descifra, según se nos asegura, “las claves de una de las personalidades más complejas de la cultura española del siglo XX”.
Los demás autores premiados fueron la marroquí Najat El Hachmi (Beni Sidel, 1979), por Los secretos de Nur (Destino), en la categoría Infantil y Juvenil; Esther L. Calderón (Santander, 1981), por Pipas (Pepitas de Calabaza), en Ópera prima; José María Micó (Barcelona, 1961), en Traducción, por sus versiones de Orlando furioso de Ludovico Ariosto o La Divina Comedia de Dante.
Libros del Asteroide recibió el Premio Zenda Editorial en virtud de –según el jurado compuesto, mayormente, por figuras del periodismo cultural en España– “una larga y valiente labor que ha revalorizado grandes clásicos recientes, al tiempo que ha encontrado voces nuevas capaces de enriquecer nuestras letras desde los géneros de la narrativa y el ensayo”.
El Premio Zenda Librería recayó en Letras Corsarias, de Salamanca, mientras que el de Innovación fue para eBiblio, servicio de préstamo de las bibliotecas públicas españolas.

