
El 94% de los cubanos vive en pobreza extrema, revela estudio
El informe también sitúa en 95% el rechazo a la gestión del Gobierno.

El informe también sitúa en 95% el rechazo a la gestión del Gobierno.

Incapacitado para trabajar y con seis hijos que alimentar, el camagüeyano Geobanis Nieves aseguró a ‘CubaNet’ que no tiene otra alternativa que apelar a la caridad.

Una madre soltera de 31 años y sus dos hijas, menores de edad, sobreviven en condiciones precarias.

LA HABANA.- Un cuerpo podría despertar innumerables deseos en cualquier parte, lo mismo en la calle tumultuosa que en el sitio más abierto, y también

Eso, si se tiene en cuenta la tasa oficial de cambio del dólar. «Si se utiliza [la] tasa informal, el desastre sería mucho más grave».

Seis miembros de una familia de Arroyo Naranjo viven en condiciones precarias desde hace casi dos décadas.

Una vuelta a la manzana es suficiente para comprobar que los cubanos han decidido dejar que esto se caiga solo, sin importar cuánto demore.

En las calles de Cuba, especialmente en zonas turísticas, una realidad incómoda se hace cada vez más visible: niños y adolescentes pidiendo dinero o comida.

A sus 78 años, Andrés Avelino Domínguez Beltrán vive en una casa de piso de tierra y techos improvisados en Marianao, mientras denuncia que el régimen le niega su pensión por ser opositor político.

«Nuestra» pobreza profunda, agobiante, endémica y salvaje, ha sido el resultado de un largo proceso de sometimiento político.

El informe también sitúa en 95% el rechazo a la gestión del Gobierno.

Incapacitado para trabajar y con seis hijos que alimentar, el camagüeyano Geobanis Nieves aseguró a ‘CubaNet’ que no tiene otra alternativa que apelar a la caridad.

Una madre soltera de 31 años y sus dos hijas, menores de edad, sobreviven en condiciones precarias.

LA HABANA.- Un cuerpo podría despertar innumerables deseos en cualquier parte, lo mismo en la calle tumultuosa que en el sitio más abierto, y también

Eso, si se tiene en cuenta la tasa oficial de cambio del dólar. «Si se utiliza [la] tasa informal, el desastre sería mucho más grave».

Seis miembros de una familia de Arroyo Naranjo viven en condiciones precarias desde hace casi dos décadas.

Una vuelta a la manzana es suficiente para comprobar que los cubanos han decidido dejar que esto se caiga solo, sin importar cuánto demore.

En las calles de Cuba, especialmente en zonas turísticas, una realidad incómoda se hace cada vez más visible: niños y adolescentes pidiendo dinero o comida.

A sus 78 años, Andrés Avelino Domínguez Beltrán vive en una casa de piso de tierra y techos improvisados en Marianao, mientras denuncia que el régimen le niega su pensión por ser opositor político.

«Nuestra» pobreza profunda, agobiante, endémica y salvaje, ha sido el resultado de un largo proceso de sometimiento político.
