
Nuevos billetes y una casa de cambio privada, que nada cambian
Ni los billetes de mayor denominación ni una casa de cambio privada resuelven la pérdida de valor del peso cubano, solo traerán más inflación y más pobreza.

Ni los billetes de mayor denominación ni una casa de cambio privada resuelven la pérdida de valor del peso cubano, solo traerán más inflación y más pobreza.

Los alimentos aumentaron 36% en doce meses, mientras el transporte y otros gastos básicos siguen encareciéndose en medio de la pérdida de valor del peso.

Los nuevos billetes llegan apenas cinco meses después de los de 2.000 y 5.000 CUP, mientras un solo papel de 20.000 pesos equivale a más de seis salarios mínimos.

La medida crea una escala de 32 grupos salariales, con sueldos de entre 3.210 y 14.535 CUP, pero no incluye acciones para contener la inflación ni el encarecimiento de los alimentos y otros productos esenciales.

Este fenómeno alimenta el malestar que hoy se expresa a viva voz en las calles, junto a los apagones, la falta de agua, la escasez de medicamentos y el colapso del transporte público.

Pekín aprobó una ayuda de 80 millones de dólares y 60.000 toneladas de arroz para La Habana en medio del colapso económico y de la persistente falta de transparencia del régimen cubano sobre el destino y uso de las ayudas internacionales.

El billete verde se cotiza hoy a 430 pesos cubanos, su nivel más bajo en dos semanas.

La caída de las divisas coincide con el aumento de la crisis provocado por el huracán Melissa, que mantiene a gran parte del país sin electricidad ni agua.

El economista Pedro Monreal califica el plan como un “árbol de Navidad burocrático”, donde cada ministerio «enganchó» piezas sueltas, creando un programa abrumador y sin credibilidad.

El euro se mantiene estable, pero en un valor altísimo que continúa presionando la economía cotidiana de los cubanos.

Ni los billetes de mayor denominación ni una casa de cambio privada resuelven la pérdida de valor del peso cubano, solo traerán más inflación y más pobreza.

Los alimentos aumentaron 36% en doce meses, mientras el transporte y otros gastos básicos siguen encareciéndose en medio de la pérdida de valor del peso.

Los nuevos billetes llegan apenas cinco meses después de los de 2.000 y 5.000 CUP, mientras un solo papel de 20.000 pesos equivale a más de seis salarios mínimos.

La medida crea una escala de 32 grupos salariales, con sueldos de entre 3.210 y 14.535 CUP, pero no incluye acciones para contener la inflación ni el encarecimiento de los alimentos y otros productos esenciales.

Este fenómeno alimenta el malestar que hoy se expresa a viva voz en las calles, junto a los apagones, la falta de agua, la escasez de medicamentos y el colapso del transporte público.

Pekín aprobó una ayuda de 80 millones de dólares y 60.000 toneladas de arroz para La Habana en medio del colapso económico y de la persistente falta de transparencia del régimen cubano sobre el destino y uso de las ayudas internacionales.

El billete verde se cotiza hoy a 430 pesos cubanos, su nivel más bajo en dos semanas.

La caída de las divisas coincide con el aumento de la crisis provocado por el huracán Melissa, que mantiene a gran parte del país sin electricidad ni agua.

El economista Pedro Monreal califica el plan como un “árbol de Navidad burocrático”, donde cada ministerio «enganchó» piezas sueltas, creando un programa abrumador y sin credibilidad.

El euro se mantiene estable, pero en un valor altísimo que continúa presionando la economía cotidiana de los cubanos.
