
¿Hay bloqueo o no hay bloqueo? ¿En qué quedamos?
El castrismo quiso hacer mucho ruido en Naciones Unidas contra Estados Unidos y montar el espectáculo que de vez en cuando organiza.

El castrismo quiso hacer mucho ruido en Naciones Unidas contra Estados Unidos y montar el espectáculo que de vez en cuando organiza.

En la misma comparecencia, el canciller anunció que el régimen solicitó una sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas para el próximo 7 de julio con el objetivo de denunciar las sanciones y el embargo estadounidense.

Las tres condiciones suponen el fin del régimen: liberación de todos los presos políticos, legalización de todos los partidos políticos y convocatoria a eleciones libres y multipartidistas.

La ONG envió un análisis sobre el tema a Alena Douhan, relatora especial de Naciones Unidas sobre las repercusiones negativas de las medidas coercitivas unilaterales.

¿La experta de Naciones Unidas tendrá en cuenta que la crisis de derechos en Cuba tiene componentes internos que trascienden el régimen de sanciones?

El resultado de este año no revierte la condena del embargo, pero abre una grieta en bloques que hasta ahora votaban por el fin de las sanciones.

«No hay bloqueo. Es absolutamente falso», dijo el embajador de EE.UU. ante la ONU.

El régimen se inventó el término «bloqueo». Con él alimenta su narrativa victimista y tiende una cortina de humo para cubrir su incompetencia.

Desde 1992, la resolución de la ONU pide a Washington levantar las sanciones de embargo impuestas al régimen cubano.

El congresista advirtió que respaldar al Gobierno cubano «fortalece a un régimen que actúa consistentemente en contra de la seguridad nacional de EE.UU.».

El castrismo quiso hacer mucho ruido en Naciones Unidas contra Estados Unidos y montar el espectáculo que de vez en cuando organiza.

En la misma comparecencia, el canciller anunció que el régimen solicitó una sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas para el próximo 7 de julio con el objetivo de denunciar las sanciones y el embargo estadounidense.

Las tres condiciones suponen el fin del régimen: liberación de todos los presos políticos, legalización de todos los partidos políticos y convocatoria a eleciones libres y multipartidistas.

La ONG envió un análisis sobre el tema a Alena Douhan, relatora especial de Naciones Unidas sobre las repercusiones negativas de las medidas coercitivas unilaterales.

¿La experta de Naciones Unidas tendrá en cuenta que la crisis de derechos en Cuba tiene componentes internos que trascienden el régimen de sanciones?

El resultado de este año no revierte la condena del embargo, pero abre una grieta en bloques que hasta ahora votaban por el fin de las sanciones.

«No hay bloqueo. Es absolutamente falso», dijo el embajador de EE.UU. ante la ONU.

El régimen se inventó el término «bloqueo». Con él alimenta su narrativa victimista y tiende una cortina de humo para cubrir su incompetencia.

Desde 1992, la resolución de la ONU pide a Washington levantar las sanciones de embargo impuestas al régimen cubano.

El congresista advirtió que respaldar al Gobierno cubano «fortalece a un régimen que actúa consistentemente en contra de la seguridad nacional de EE.UU.».
